El AS² de la Política

Tonto Útil

No tengo el agrado de conocer a la señora María Paula Romo, no dudo tampoco que pueda ser una profesional en su materia de excelente calidad, una gran amiga, persona, pareja, etc….

Romo previo a su llegada al gobierno actual, fue apoyada por lobistas que iban desde Guillermo Lasso (conservador), Silvia Buendía (progresista), María Dolores Miño (progresista) y si mal no recuerdo, incluso Nebot o alguien de la 6, se pronunció sobre el tema y en favor de ella, entre otras personas.  

Lo cual desde el principio me parecía curioso, como gente diferentes corrientes de pensamiento cerraran filas en favor de una “ex correísta” “arrepentida” que dijo salirse a tiempo antes que todo se degenerara (como si no hubiera estado podrido desde el principio).

Siendo ella de la primera generación o camada Alianza País (Ruptura de los 25), y siendo ya adulta; cuesta creer que no estuviera consciente de lo que se jugaba el país y estaba aprobando en 2008 y todo lo que se vendría después, aunque con proclamas de ser la primera constitución que reconocía derechos a la naturaleza (posteriormente tirada al trasto) se ganaban adeptos a una generación de jóvenes esperanzados en un nuevo país (que no alianza país), entre esos Romo.

Luego, ella misma se distanciaría del gobierno, cuando intentó llevar a la justicia a Washington Pesantez, para variar, otro “ex correísta” arrepentido que curiosamente fue salvado por él, así pues, María Paulo Romo se llevaría otra decepción política, lo que siguió con la consulta popular sobre las reformas al sistema de justicia. Donde el mismo Correa dijo que si pensaban que se quería tomar la justicia, pues sí, se la tomaría para “mejorarla”.

Más tarde el episodio de la extracción petrolera del Yasuní, la volvía más en la línea de oposición directa a su ex “compañero” y líder, Rafael Correa. Y el gobierno al que ella apoyó se parecía cada vez menos al que “idealizó” en sus primeros años en la arena política.

Ya en 2013, creyó que podía llevar la oposición al correísmo, como “ex correísmo” y cerraron filas en apoyo de Norman Wray, otro arrepentido, sin embargo, Correa como hábil político y bien asesorado no necesitó mover mucho para desacreditarlos, puesto que en ese entonces gozaba de gran popularidad y todo aquel que se había “desviado” del camino correísta era un paria, un detractor, un frustrado, envidioso y ambicioso y lo peor de todo un TRAIDOR. Y así fueron identificados y encasillados muchos de sus ex colaboradores, su aventura política en esta nueva etapa, les costó ser el partido menos votado junto con el P.R.E. que era representado por el polémico pastor Nelson Zavala, aquel personaje que iba a evangelizar a “la 18” (Salinas) en Guayaquil, para intentar hablar sobre la palabra del señor a las prostitutas.

Es por eso y mucho más, que me cuesta creer que alguien que se distanció del “oficialismo” en ese entonces, debido a la podredumbre y corruptela, y se dio cuenta cómo es este mundillo infernal. Una persona que dice preocuparse por la injusticia a todo nivel, sea ahora la TONTA ÚTIL del gobierno actual y no reaccione ante tanta podredumbre y corrupción.

Muchos podrán decir que “maduró”, que eso es parte de la vida, que atrás dejó esa visión “idealista” del mundo como ella quisiera que sea, y se resigna al mundo “tal como es”, lo cual puede ser comprensible y hasta admirable, pero dónde quedó la “feminista”, la contestaria si es que alguna vez existió.

Porque acepta ser el escudo de un presidente débil y no me refiero sólo a su condición física que es obvia para todos, si no débil mental, alguien que no puede dar soluciones que esquiva los problemas y no los afronta y prefiere mandar a la línea de fuego a sus funcionarios y acólitos y el salvarse o pasar de agache, que de paso le informo, no está logrando el efecto deseado.

Y es que en la mente de Lenín Moreno, es preferible que otros se quemen a él quemarse (cuando él está quemado hace rato), y dentro de esa dinámica perversa, entra María Paula Romo.

Si es que esta nueva aventura “oficialista” la estrategia de María Paula Romo es posicionarse como una figura política de alcance nacional, con miras hacia la elección de 2021, pues ella está conspirando contra sí misma, ya que su gestión como Ministra de Gobierno ha sido nefasta y más parece estrategia de encubrimiento a las fallas del ejecutivo.

Sea que como insinúan los “medios de comunicación” que la crisis del sistema penitenciario es una “estrategia” (cuando no es de ahora si no de siempre) de Correa para desestabilizar el país, o sea que en realidad existe tal crisis, sea que la “percepción” ciudadana esté equivocada y en realidad la ministra tenga cifras sobre la criminalidad y las exponga en charlas sobre “ciudades seguras” que de seguras no tiene nada.

Porque Romo aparte de ser un chaleco anti balas de Lenín, no ha podido imponerse ni mostrar estar facultada para desempeñar el cargo que se le encomendó, y como desatinadas actuaciones como la de Ola Bini, donde se inició una cacería de brujas, que puede haber sido cierto su nexo con Assange, pero la manera como se llevó todo el dizque proceso al más puro estilo José Serrano, que dictaba sentencia en tuiter, y cómo todo este chistecito le podría costar al estado ecuatoriano una contrademanda, todo por la torpeza de una ministra y sus asesores, y al final el traslado de la deuda o reparación, la correremos todos los contribuyentes.

Pero suponiendo que María Paula Romo no sea la inútil que nos venden una parte de sus detractores, que se basan en las referencias y en sus amistades “polémicas”, suponiendo que en realidad es alguien preparada y que pudiera afrontar estas crisis con más solvencia (que hasta ahora se ha demostrado lo contrario), pero que el gobierno y el estado la frena y la condiciona en sus actuaciones y tiene que formar parte de un libreto, para permanecer en su puesto y también para salvaguardar la imagen política del presidente, donde ella al igual que otros funcionarios, entre los que destacan el Vicepresidente que nadie eligió, tienen que salir a dar la cara o torear las preguntas punzantes.

Suponiendo digo no más, entonces qué mierda haces ahí María Paula Romo, ¿en serio crees que lo vale? Minar tu reputación como personaje y ante ponerla a tu “carrera política” o aspiraciones; que tienes el derecho de tenerlas como todo ciudadano habilitado para participar en la lid política… Pero hablando en serio, si lo analizas en frío, crees que ha valido la pena el camino transitado, donde te has ganado más detractores y con razones válidas para cuestionarte; ¿Acaso ya olvidaste por qué razones te saliste del gobierno del economista? No te parece una película repetida, claro que la diferencia es que en ese entonces tenías bastantes años menos, y quizá eras más “inocente”, pero no creo que te hayas olvidado de la sensación de frustración de querer hacer las cosas bien y no poder hacerlas, o estar condicionada, o ser la tonta útil de una organización que te ponía a ti y a varios de tus compañeros como los rostros amigables del oficialismo mientras que por detrás se tramaban fechorías que asumo tu no sabías nada de nada.

¡Reacciona! No sé si todavía estás a tiempo de enmendar tus errores y horrores, pero ninguno de tus amigos de la arena política y/o del periodismo, te lo han dicho. Pero tú al igual que otros “ex correístas” entre los que se cuentan los arrepentidos de verdad y los de mentirita, simplemente son los peones y tontos útiles de un gobierno inútil o mejor dicho gobierno de inútiles.

¿La ambición política vale tanto para minar tu propia reputación? Pregunta seria, quieres seguir siendo el escudo o chaleco que se inmole para salvar al “Capitán”, para qué o a costa de qué. Para que te devuelvan el favor en las próximas elecciones y aparezcas dentro del cuadro de elegibles, si bien sabes que Alianza País o como sea que intenten relanzar la marca “comercial” de ese partido, ya está muerto, y anexarse a esa agrupación sería un suicidio político (como si lo que estás haciendo no lo es ya).

Si tu miedo al igual que el de otros políticos, es el posible retorno del “Mashi”, pues con las acciones del gobierno del que eres parte, y además con los cientos si no miles de correístas “infiltrados” ahí, el supuesto cadáver político, no es tan cadáver, y la prueba es que aún controla las cortes y varios estamentos del estado, o en serio creyeron que era así de fácil deshacerse de su poder e influencia y por si no te habías dado cuenta, Lenín es parte de la misma trama, y sabes ¿por qué te designó?

Para darse un supuesto lavado de cara y fastidiar un poco a su “ex”. Sin embargo, Lenín y parte de su gabinete están conscientes de que, si caen los correístas, ellos también caen, y por eso callan y patean la pelotita y arman un gobierno y gabinete híbrido, entre ex correístas, correístas y anti correístas. Peculiar “fauna” que convive por Carondelet.

Quiero creer que entiendes, que la política no conoce de lealtades, su única lealtad es al poder y al dinero, que “transforma” a la gente y tuerce voluntades, pero tú lo sabes, en resumen.

Un día eres útil, aliado, “amigo”, al otro eres prescindible, detractor, “enemigo”.

Y me parece gracioso, sobre todo, ahora que dos asambleístas intentan llamarte a juicio por una HUEVADA, que sí, que usar vehículos estatales para tus “actividades de civil” o “privadas” fuera del trabajo, no habla muy bien de ti, pero es una cosa minúscula comparada con los desatinos que has tenido y creo que eres consciente de eso.

Por salud, asume las consecuencias y retírate, si tienes que medir las consecuencias de tus actos, hazlos, pero si la carga es muy pesada, trasládala al dueño del “circo”, que a fin de cuentas fue parte del mismo aparato con el que alguna vez luchaste a favor y después en contra.

El “juicio político” es un circo para entretener a las masas, un lindo y efectivo show, para justificar el sueldo de los asambleístas, pero posterior a eso, no pasa nada, todos quedan amiguis y aquí no pasó nada.  Así que aún puedes salir más o menos bien librada, eso sí, no olvidaremos tu intento de salvar a la Ministra de Salud, otra persona que demostró que el cargó le quedó grande, con el agravante de ser pariente de otro nefasto personaje que fue a pasear a la O.N.U.

Todavía puedes reconocer al menos uno de tus errores, el querer forjar y reinventar tu carrera política, al formar parte de este gobierno que es más de lo mismo, pero un poco más “chiro” y así curarte en algo de haber sido uno de los tantos “escudos” que intentó usar el gobierno para ganar “credibilidad” y “blindarse” pero que no resultaron como se esperaba.

Reconocer errores no es de tontos, es de valientes, y si el cargo te quedó grande, si no le encuentras la vuelta, aferrarse por una cuota política no lo vale, te desgasta y quema. Eso sí, dudo que el que venga sea la solución, en un gobierno de improvisados y parches y reciclados.

Pero al menos así rompes la atadura, dejas de ser un “tonto útil” del gobierno actual…

POR: Joyce de la Plaza

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