El AS² de la Política

La ciudad sin “soberana”

ENTRE OBJETOS, REINAS Y LA PAUTA ENGAÑOSA”

En las semanas previas, la decisión de dar por finalizado, al menos en esta administración, al concurso de la “Reina de Quito”, cosa que ha suscitado gran “indignación” en la esfera virtual “real” ¿supongo?

El “debate” se agitó y se vivió un gran intercambio “intelectual” propiamente dicho, a la altura de sus proponentes, contrarios o no a la decisión. Sin embargo, parece que ninguno de los críticos ha reparado en algo más importante que la elección en sí, y es el “discurso” o las razones para su cancelación.

Según la encargada del Patronato San José, dicho sea de paso, institución que evadió su responsabilidad respecto a los “Guagua Centros” y toda clase de irregularidades y horrores al decir que no son los encargados de evaluar lo que hacían esos “centros” si no, asignar recursos de acuerdo a la “ley, pero eso será motivo de otro “análisis”.

La señora o economista, como usted lo prefiera, Liliana Yunda, en una entrevista radial decía lo siguiente:

«La elección de la reina ha perdido vigencia. Considero que la elección de la reina ha perdido vigencia y a una mujer no se le puede discriminar porque no es rubia o porque no tiene los ojos verdes o porque no tiene las medidas adecuadas, noventa-sesenta-noventa, creo que es el momento de no continuar con la elección de la reina y más aún cuando se está afrontando un déficit económico.”

Aquí hay varias cosas que destacar, independiente de que estén a favor o en contra de la decisión, el hecho que el concurso “perdió” vigencia, es interesante, ya que posteriormente el Municipio a través de Yunda, hablaba de que se gastaban 150 000 dólares, en algo que representaba pérdidas. Aunque puede ser que haya perdido vigencia en números de rating, y si las cifras de audiencia el día del concurso, se contrastan con el aporte de los auspiciantes y el canal encargado en la transmisión y no se justificaba la “inversión” es comprensible y admirable, la “sinceridad” y “valor” para la cancelación de un evento que no generaba “interés”, “sintonía” y encima más sólo daba “perdidas”.

Pero en la misma “conversación” empieza a emitir juicios de valor, y con un discurso de “manual del siglo XXI” habla de la no discriminación a la mujer, en un concurso que valora aspectos “subjetivos” que sí, que lo son, pero es que los concursos o “premios” en su génesis son discriminatorios y cada uno tiene sus distintos parámetros que nos pueden parecer “mierderos” o no (que muchos sí lo son), hay concursos de pintura, de literatura, de cine, de música, de muchas cosas, y en todos eso se determina a un “ganador” bajo ciertos parámetros subjetivos que están sujetos a los jueces en cuestión y sus afectos o desafectos.

Así como también hay concursos para minorías sexuales y étnicas, que sus bases son claras discriminatorias, pero que nacieron como un espacio de representación para los mismos. Y claro, muchos me dirán y con justa razón, que nacieron debido a que no se visibilizaba a determinadas “grupos” y sí, pero con el pasar del tiempo, esos concursos se fueron radicalizando y se convirtieron en lo que tanto prometieron “destruir”, en elementos funcionales al “sistema” que tanto aborrecen y siendo la versión cutre de lo otro que tanto odian y desean ser parte.

Además, viendo las ganadoras a lo largo de los últimos años, no han sido precisamente rubias o todas altas, o todas flacas, ni siquiera todas “millonarias”, incluso recuerdo una anécdota de una conocida que ahora ha abrazado el feminismo y la lucha y reivindicación social y que seguro estará contenta con esta decisión de cancelar el mentado concurso, y es que en una charla le pregunté que qué tal la elección (ella apoyaba a otra candidata), dijo que mal, que ganó una fea.

No le presté mayor atención al “comentario” y, es más, tampoco la critico por esa opinión, obviamente quería que ganara su amiga, y la gente madura con el tiempo y se da cuenta que amargarse o pelearse por eso es una “huevada”, ¿verdad?

Pero un tiempo después leí el revuelvo que causó esa “elección”, porque la reina de Quito, terminó siendo una chica que vivía al sur, conducía un San Remo, y estudiaba en una universidad pública como la Central, a diferencia de las anteriores que venían de casas de estudios privadas o estudiaron en el extranjero.

A raíz de “ella” se construyó todo un relato “nauseabundo” no por ella, aclaro. Si no por los medios de comunicación, en especial un diario que está actualmente bajo manos de un “fantasma” y su periódico filial. Era un cuento de “hadas”, la historia de superación “personal” “el sur vs el norte”, que si la “reina” se moviliza en bus, que si la “reina” comía ciertos platos típicos, que se siente este momento y representar a su universidad.

La gente también compró ese cuento, que es una reina humilde y no aniñada como las otras, que es una belleza natural, que es sencilla, que esa sí es una representante digna, que no es una cabeza hueca como las otras, etc.

Y poco a poco, a esa persona le pasó algo peor que la “cosificación”,  dejó de ser ella, fue elevada a los altares, a ser un “símbolo artificial” por una necesidad de morbo de los medios de comunicación, aún así, no vi tanta “virulencia” virtual de crítica hacia la reina de aquel entonces, si no un afán comercial de ciertos diarios de resaltar ciertas cosas de la persona en cuestión, y a la gente comprando parte de ese “discurso”, al final su “reinado” terminó normal, más allá de la novedad o atracción de feria, en la que algunos irrespetuosamente la “convirtieron”, actualmente es una ingeniera y ser reina pasó a ser una “bonita experiencia de labor social”, más allá del tema mediático, que sin intención de salvar a la Fundación Reina de Quito, no fueron ellos quienes la “elevaron a los altares” si no la “prensa”.

Otra de las anécdotas de las ex reinas, es que una se atrevió a desafiar parte del programa de actividades de ese año, y a viva voz habló en contra de las corridas de toros, que años después se eliminarían. Esa declaración le generó un rechazo y abandono de parte de la prensa y parte de la ciudadanía que era “amante de la fiesta brava”, que la tildaron de fea antipática, entre otros comentarios. Sin embargo, se mantuvo firme a sus convicciones, y la segunda en línea de “sucesión” fue quién asistió junto al alcalde Moncayo a las corridas de toros, ya que ella sí era “aficionada”, y cuando el resto de medios no le dieron cobertura, el programa de un conocido “abraza árboles” en esa época, que era conducido por sus hijos en ese entonces; la invitaron y dieron micrófono para sus opiniones.

Como dato adicional, ninguna de las dos mencionadas era una “rubia” con las medidas perfectas y que rayara en la anorexia, y una de ellas decidió tener su propia voz y opinión, aunque eso le costara y no sólo se limitó a ser simple “decoración” o “figurante”.

Retomando el tema de las opiniones de la señora Liliana Yunda, aunque hay que ser justos, que ella no fue quien empezó con la palabra “cosificación”, fue uno de los locutores. Mientras otro de los contertulios aplaudía y gozaba en éxtasis casi orgásmico por la medida (¡ufff me corro! ¡Plop!).

No obstante, siguió el juego de palabras las horas y días posteriores, diciendo:

«Ya no tiene sentido porque cosifica y segrega a la vez a la mujer. Es eso que ya en este año no lo vamos a elaborar la elección de la reina. Sé que el precio es muy alto, mucha gente no estará de acuerdo, pero espero que entiendan que ya es hora de no verle a la mujer como un objeto.”

Si la decisión de cancelar un “concurso” porque no genera rating, y más bien causa pérdidas, aparte del desinterés de la ciudadana por verlo, era “valiente” y algo “admirable” por su “sinceridad” y “frontalidad”. Acá todo se derrumba y no sólo por el discurso que ha sido criticado por un sector “anti progres”, si no por los entre telones que se ocultan detrás de quién emite esa “opinión”.

Muchos ya le han dado como bombo en fiesta a Jorge Yunda, que, si es un hipócrita por usar modelos en “paños menores” y hacer chistes “machistas, sexistas” en sus viejos programas radiales y televisivos, donde el doble sentido primaba, y si él es el más indicado para ser el representante de esa cruzada anti cosificación.

Pero su hermana pasa de “agache” en el mismo tema, y quizá con un añadido.

Si leemos el evangelio de San Jorge Yunda y no es cita textual pero muy similar que lo pueden revisar en el programa del señor Rojas y Roura en el canal de Don Alfonso (qué más publicidad quieren jajaja), en el versículo 35:19:  “era un programa y era en medio privado, además atendía a demandas del público” …

Bajo ese parámetro, estarían disculpadas sus “supuestas” faltas e incoherencias, porque era un medio privado con su propia “línea editorial”, además que a lo mejor y no sabemos, un estudio sesudo de rating, logró determinar que eso era lo que demandaba la audiencia del señor Yunda.

Pero qué nos podría decir su hermana, la señora Liliana. Que ha sabido desempeñar bien sus funciones como cabeza de un medio de comunicación de la corporación de su “broder”, donde en un programa que otrora despuntaba y aniquilaba en audiencia al resto; se les dio por pasar la cuña o “PAUTA” y uno de sus afamados comunicadores, leía algo similar a esto:

“Club 155 con las mejores modelos ecuatorianas e internacionales, invita a los caballeros… Y si el placer es pecado bienvenido al infierno”; esto último lo añadía uno de los jocosos y queridos (y odiado), locutores: El “Loco Baldeón”, a veces #LAPAUTA lo daba otro, de conocidas opiniones fuertes y directas en la esfera “virtual” que se notaba no disfrutaba tanto dándola.

No creo se ilegal “pautar” en los medios para un espacio de publicidad, después de todo, no dicen que “viven” de eso, así que por eso lado no viene una objeción, podría haber una objeción si la publicidad era anti ética o no, ya que el horario donde se pasaba la misma, era aún horario familiar, pero a no ser que los menores (que cada vez están más al tanto de todo) supieran exactamente que se trataba de un prostíbulo o la misma fuera explícita en los servicios que ofrecía el “local”, podía pasar de “agache” bajo las regulaciones de la ley, o quizá no. Más fácil, pasaba “tapiñada”.

Total, nunca hubo reclamo, salvo hasta ahora que la presidenta del Patronato San José ha salido a dar declaraciones a medios, ella es quien se ha puesto en esa posición para poder ser criticada o alabada. Y un comentario de tuiter hacía referencia a ese hecho.

Y esta vez, me temo que existe una incoherencia entre lo que dice y hace (o hizo), ya que si tratamos de llevar un discurso bonito apegado a las “nuevas tendencias” que plantean deconstruirnos. Bien valdría que usted haga el mismo ejercicio, y se pregunte si aquel “Club” no “cosificaba” o “cosifica” a la mujer, si el objetivo de ese negocio, no es, en efecto vender el cuerpo y el atractivo visual de sus consumidores  (en este caso el “atractivo sexual”) y si las mismas trabajadoras, no se someten a cierto “canon de belleza” ya sea vía “casting” para poder trabajar u “operación” para elevar su “atractivo”.

A lo mejor usted no sabía nada de esa publicidad que se pasaba en su medio, y ese asunto lo delegó a “gerencia” aún así, me pregunto, ¿usted es la más indicada para llevar esa bandera o discurso? ¿hablarnos de intentar trascender esas vanidades?

Cuando en su medio se pasaba una publicidad de un lugar que no es precisamente referente en cuanto respeto a la mujer, tomando en cuenta su propio discurso de que no veamos a la mujer “objeto”, así mismo a su medio el señor “moralista” Ochoa los cargaba de demandas a sus trabajadores.  Por hablar tan destapados y campantes de mozas, infidelidades, y exponer la vida “privada” e “hipócrita” de un ex colega suyo, todo sea por el bendito rating y “audiencia”.

Independientemente que el “aludido” sea una persona antipática, creída, alzada o cualquier calificativo, todo valía ahí en “nombre de la libertad de expresión”, no importa en ese entonces que ese sujeto pasara a ser, él sí, “objeto de burla”, “acoso”, “humillación” porque el estilo tan “frontal y directo”. Y después se pregunta ¿Por qué varios de sus colegas a su medio y a su hermano, no les tienen más que repugnancia ?

Pero no me sorprende, si su hermano ya nos explicó cómo era la “movida” y dijo que el sólo atendía las demandas o lo que la gente “quería ver”, cuando realizaba Street Please, que igual no recuerdo si él alguna vez pasó alguna publicidad sobre “night clubs” aparte de la publicidad de las tiendas de juguetes sexuales.

Pero La Redonda sí lo hizo, y muchas otras cosas más, aunque en ese momento ustedes llevaban la “bandera” de perseguidos políticos y defendían la “libertad de expresión”.

No es libertad de expresión, el derecho de cada quien a “cosificarse”, sentirse “sexy”, “objeto”, “perro”, “gato”, etc.

Si su respuesta es la de que; hay que separar lo privado de lo público, y que en su medio se puede pautar o hacer lo que mejor convenga, y que los programas o publicidades se hacen acorde a un estudio de mercado, que determina cuál es el público objetivo de esos espacios. Créame que le entiendo perfectamente.

Si su argumento es que, una cosa es ser representante de un medio de comunicación, y otra el llevar un cargo simbólico sin “sueldo” como el de presidente del Patronato en representación del cabildo, y en virtud de eso, como autoridades, el municipio no puede socapar o alentar ciertas conductas, para bien o para mal. También le comprendo perfectamente, aunque con un comentario suelto, en caso de que venga un nuevo alcalde, podría revertir esa medida suya, y pasaría a ser una simple anécdota para “figurar” dentro de la historia de la ciudad.

Si me dice que no hay plata para gastar en “huev…s” digo, en cosas intrascendentes que generan perdida y desinterés de la gente y por eso la medida de cancelar el evento o restarle el apoyo. Todo perfecto.

Pero no venga a vender la “moto” o el “discurso políticamente” correcto, cuando las acciones del medio que usted representa han hecho todo lo contrario de lo que se precia en sus comunicados a la prensa, y en el comunicado del Patronato. Usted por último puede citar el derecho a la libertad de “expresión”, así como los contreras a su medida, pueden citar lo mismo y ver cómo un acto de arrogancia el no querer ceder el “nombre comercial” por empecinarse en que no se realice tal “magno evento”.

Querer aspirar a ponerse una “corona” así sea de plástico no es un delito, pero un acoso vía micrófono a otra persona sí. Publicitar un prostíbulo intentando tapar o “endulzar” la publicidad, ilegal no creo que sea, pero para nada dizque “ético” si es que la titular del kiosco, dice ser contraria a ciertas conductas y acciones y tres doritos después da paso a eso, pero no hablemos de “ética”, y digamos que es SIMPLEMENTE HIPÓCRITA.

Sea coherente señora economista, y no se escude en las tendencias o los clichés o lo que dictan las tendencias, y espero que si usted y su hermano quieren dar el “ejemplo” y hacerse un lavado de imagen y ganar adeptos.

No digan esta boca no es mía, cuando se les cuestione cierta hipocresía y “populismo” y “amague político” y quieran obviar sus fantasmas del pasado.

Y sí, en última instancia usted es la que responde por las “acciones” de sus periodistas, en caso de que quiera zafarse de la responsabilidad por esa cuña y por esos problemas que tuvieron.

Aparte de esta opinión, debo recalcar que no es nada personal contra usted ni su hermano, esto nace de la indignación e incoherencia con la que creo (porque me puedo equivocar) han actuado, pero también expreso mi solidaridad con usted y condeno a las críticas ácidas y groseras que recibió, que iban desde longa fea, princesa Pacha, india oxigenada, acomplejada y más “perlas” de la web. Esperaría de sus críticos un debate a la “altura” en vez de condenarla por su origen étnico o su estética e imagen personal (cosa de cada quien, si quiere teñirse el cabello). Como si descender de nativos americanos fuera algún pecado o mancha o tara genética que degrade a un nivel inferior, sean más sensatos.

Y si tienen alguna crítica hacia su persona, que esta sea por cuestiones de fondo y no de forma. Que la condena que hagan sea por sus acciones e incoherencia, no por los complejos de ustedes o los que ustedes “creen” que tiene ella.

Para concluir. No sé sabe a ciencia cierta si es mayoritario el apoyo o rechazo  al concurso, y el único mecanismo que podría dirimir esta “polémica” sería una medición de “rating” (una consulta), pero la ciudad tiene cosas más “importantes” en qué enfocarse como los “perritos” y la “fauna urbana”, y mandar a la asamblea un proyecto de ley de protección animal, mientras esta misma ciudad, la ciudad de los “perros”; sigue siendo una ciudad agresiva y poco amigable, no sólo con los animales si no con las personas, y en especial las personas con discapacidad. Aprovecho señora Yunda, para ver si el alcalde se ocupa también de ellos y no sólo de nuestros amigos peludos.

Por: Joyce de la Plaza

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