El AS² de la Psicología

Escuelas de la psicología: Psicología Humanista (1)

En nuestro primer post se ha definido lo que es la psicología. Además, se aseguró que se redactaría sobre las escuelas de la psicología. Vamos a empezar por la psicología humanista. En las siguientes entradas hablaremos de la psicología sistémica, de la cognitivo-conductual, y finalmente del psicoanálisis.

¿En qué se basa la psicología humanista?

La psicología humanista se basa en una filosofía singular, alzada en dos grandes pilares que son el existencialismo y la fenomenología. El existencialismo se refiere principalmente a dos aspectos: que el ser humano percibe su existencia de forma reflexiva por su consciencia, y que esta existencia es, por naturaleza, dinámica y cambiante. Por otro lado, la fenomenología nos indica que el hombre solo tiene acceso a la realidad a través de sus sentidos, sus emociones y su intelecto. Afirma que estas son las fuentes legitimas del conocimiento.

Entonces, la filosofía singular de la psicología humanista enfatiza que el hombre es un ser consciente, que cambia constantemente, que accede a la realidad, al conocimiento del mundo y al conocimiento propio, a través de su experiencia subjetiva, intelectual y emocional con ayuda de los sentidos.

¿Cuáles son sus características?

Como ya se puede ir infiriendo, la psicología humanista tiene una concepción muy amplia y holística del ser humano, lo observa como un conjunto pero de manera global. Consideran las relaciones interpersonales como un vehículo importante y necesario que moviliza el desarrollo individual y grupal del ser humano.

Otra característica que enfatizan mucho, es la capacidad de tomar decisiones que tiene toda persona. Esto también implica que cada persona es responsable de su propio desarrollo, de su propia experiencia.

Por ultimo, desde esta escuela se afirma que las personas tienden de manera innata a buscar la autorrealización. Esto quiere decir que cada ser humano busca desarrollarse, de descubrir e incrementar sus potencialidades.

¿Cuál es su principal precursor?

Pirámide de Maslow

Es imposible hablar de psicología humanista sin hablar de Abraham Maslow. La mayoría de nosotros nos hemos encontrado alguna vez con la famosa Pirámide de Maslow, donde jerarquiza en cinco niveles las necesidades y motivaciones de las personas.

En el nivel más básico, encontramos las necesidades fisiológicas. Aquí encontramos procesos biológicos primarios que permiten que el cuerpo humano se mantenga en funcionamiento. Cuando estas se satisfacen, surge el siguiente nivel.

En el segundo nivel encontramos las necesidades de seguridad. Nos encontramos con necesidades menos básicas pero importantes para poder vivir. Aluden a la integridad del ser humano que van a permitir que este pueda ocuparse de otras necesidades sin estar en constante preocupación por su integridad personal ni la de sus allegados mas cercanos. Al satisfacer estas necesidades, se pasa al siguiente nivel.

En el tercer nivel tenemos la necesidad de afiliación. Trata de necesidades menos básicas pero que tienen una importancia alta, pues, las relaciones interpersonales permiten el desarrollo del ser humano, esto permite que las personas puedan pasar al siguiente escalón.

En el cuarto nivel tenemos la necesidad de reconocimiento. Implica que el ser humano en su busqueda de desarrollarse, necesita cuidar de su autoestima, de sentirse valioso para los demás y para la sociedad.

Finalmente, en la cima de la pirámide se encuentra la necesidad de autorrealización. Donde el ser humano logra desarrollar su mundo interno. Es aquí donde la subjetividad de cada persona da lugar a una combinación de potencialidades y capacidades que le hacen diferente de las demás personas.

¿Cómo es la terapia del psicólogo humanista?

En general, el psicólogo humanista tiene como objetivo lograr que el cliente confíe más en su toma de decisiones y que encuentre herramientas que le permitan enfrentarse a las cotidianidades así como a los retos que se presentan en la vida. Para esto, se guía al cliente a que se conozca a si mismo, que descubra sus potencialidades y busque mejorarlas.

Crítica a la escuela humanista

Si bien la psicología humanista es bastante útil para el desarrollo personal de cada persona, tiene limitaciones bien marcadas. Por un lado, todos sus conceptos y teorías son plenamente cualitativas. Desde sus bases se auto condena a no poder plantearse modelos concretos, pues es imposible estandarizar uno por el simple hecho de que la subjetividad no es medible. Es por esto que cada terapeuta humanista trabaja desde sus propias concepciones teóricas acomodadas a su propia subjetividad, aunque las bases sean las mismas.

Por otro lado ¿dónde quedan los trastornos mentales, los ‘clientes’ patológicos? Es quizá la escuela menos eficaz para el tratamiento de trastornos mentales graves que podemos encontrar en la psicología, pues sus concepciones del ser humano son demasiado generalizadas. Se ignoran los determinantes biológicos y estructurales que otras escuelas si toman en cuenta.

No pongo en duda la utilidad que tiene esta escuela para personas que buscan la autorrealización, que buscan ser la mejor versión posible de ellos mismos. Pero, en definitiva, abarcar el libre albedrío y el consciente humano no alcanza para una terapia especializada, tal y como demuestra la psicología humanista.

Referencias

García-Allen, J. (2019). Psicología y Mente. Tomado de http://cegicep.com/wp-content/uploads/2017/02/Pir%C3%A1mide-Maslow.pdf

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