El AS² de los Deportes

CON LA “V” DE VALVOLINE

POR: Joyce de la Plaza

A raíz de un incidente por la “barra de Liga” en el estadio Gonzalo Pozo Ripalda de Aucas, que, según algunos presentes, fue una “reacción normal” ante las provocaciones del arquero colombiano nacionalizado ecuatoriano, Luis Fernando Fernández.

El lanzamiento de objetos en cancha ajena, le mereció una sanción a la barra brava de L.D.U. La Muerte Blanca, y a la localidad de la General Sur, ambas plateas. Este tipo de sanciones “estúpidas” de sancionar sólo una localidad, no es nueva.

Recordemos que el Capwell y el Monumental han sufrido sanciones similares. Igualmente, Emelec por alguna extraña razón, ha salido mejor librado y eso que entre sus propios integrantes se “matan”.

La policía nacional y Liga. Mostraron preocupación respecto a la “hinchada visitante” y sobre dónde poder reubicar a la hinchada “roja”. Decían que la tribuna podía ser opción pero que sería peligroso debido a que arriba de ellos estarán dueños de suite y palcos y de paso otros hinchas locales.

Para El Nacional no es raro ocupar la tribuna ligada, es más. Durante los primeros años del escenario conocido como Rodrigo Paz Delgado ocupaba gran parte de la misma y la general sur alta. En esas épocas, a pesar de la rivalidad, las barras bravas todavía no llegaban a los niveles de violencia actual. Además, El Nacional gozaba de una hinchada numerosa y vivía sus buenos tiempos de “aportes militares”.

Liga en cambio, estaba queriendo salir de un bache y mala racha, y la idea del estadio “rodeaba” un proyecto con miras a convertirse en un protagonista serio tanto a nivel local e internacional. Tanta era la relación cordial entre la gente de Liga y El Nacional, que Liga, pensando que podía descender a Serie B en 1996, por una pésima campaña y sincerándose.

Barajaba la posibilidad de jugar en la B en la “Casa Blanca”, pero también alquilar el escenario para el Club Deportivo El Nacional y sus partidos de local en Copa Libertadores, pero también para campeonato local. Afortunadamente para Liga, el descenso no se concretaría si no hasta el año 2000, aunque El Nacional sí jugó algunos partidos en el estadio de Liga, haciendo de local. Entre 1998 y 1999, no fueron muchos, pero el antecedente está.

Ahora la medida “polémica” de no dejar entrar a la hinchada visitante. Genera cierto rechazo y exacerba los ánimos de partido que en los últimos años y salvo situaciones puntuales, se ha ido devaluando y perdiendo el interés de los “capitalinos” y donde los propios hinchas del Nacional, muchas veces no han llenado la “bandeja superior” como lo hacían en otros tiempos en Ponciano, salvo casos contados.

Como es propio en el fútbol, a veces se está arriba y otras abajo. Después del 2010, Liga se vino abajo y tuvo cierta irregularidad, el mismo Nacional bordeó el descenso dos veces e incluso si no fuera por una medida de Miguel Ángel Loor para salvar a su Guayaquil City, el “nacho” se hubiera ido a la B y con sobra de merecimientos.

En esos años de sequía para el fútbol capitalino. Liga y El Nacional no llenaban los estadios y era más fácil ver a liguistas copar el Atahualpa si es que algo se peleaba como el ganar la primera etapa de 2015, que ver a los “rojos” copar la Casa Blanca o llenar la bandeja alta, y me refiero a llenar por completo, no dar la “impresión” de llenar.  

Por eso ahora. Me llama la atención el “lobby” y la campaña que se ha hecho con gran preocupación, por entrar al escenario de Liga Deportiva Universitaria. Si años antes y a no ser que estuvieran peleando algo los dos equipos, no asomaban.

Se acusa a Liga de manejar La Liga Profesional de Fútbol de Ecuador. Y sacar ventaja al jugar de local. Que por qué la Marea Roja y la hinchada del Nacional, tiene que pagar por los errores de Liga y sus hinchas “violentos” y no poder asistir al escenario a ver el partido.

Hasta el propio economista Patricio Díaz Guevara hablando más como hincha que como periodista, aunque ya no es novedad en su caso si hasta “cheerleader” política es. Habla con una pena que por qué se sanciona a una barra visitante que nada tuvo que ver por lo que hizo la barra del equipo local, y por qué se prohíbe su entrada.

Las razones y preocupaciones no solo las expuso la dirigencia de Liga, si no también la policía al pedir que se consideren dos alternativas. Primero, que la visita fuera reubicada en tribuna, pero cabía la posibilidad de que se enfrenten a los hinchas locales por proximidad, en ese caso se pedía no jugar con público visitante o bien, sancionar a la barra local, pero habilitar esa localidad para los visitantes y que estuvieran lejos del resto de hinchas “azucenas”.

Se mandó un oficio a Liga Pro, para que revise el caso y tome alguna de esas decisiones. La resolución fue que, por el “alto riesgo” mejor que se juegue sin la visita.

De la tienda “nacionalófila” como le dice Díaz Guevara. Habían estado calentando el partido ante los “blancos” desde el primer momento que se enteraron de que Valencia podía venir a L.D.U. Cuando la noticia se confirmó, el dolor e indignación por la “traición” de su “símbolo”, fue similar al que los hinchas del Deportivo Quito sintieron cuando dos de sus “referentes”; Álex Aguinaga y Luis Fernando Saritama, optaban por el elenco “azucena” y le dedicaron cantos en los partidos que enfrentaban a su “clásico rival”, hasta un trapo le dedicaron a Aguinaga como un “judas” y a Saritama lo putearon de esta vida y la otra por hacerse un “ligay” (que en realidad querían decir un maricón).

Esto no es nuevo en el mundo del fútbol y pasa todo el tiempo. A los barcelonistas les dolió  que Carlos Luis Morales se fuera para Emelec e hiciera declaraciones desatinadas y hasta celebraron su expulsión en un clásico del astillero. El actual presidente de Barcelona, José Francisco Cevallos, que ahora es cuestionado, pero que fue perdonado por llevar al equipo a semi finales y hacerlo campeón. Les gritaba en la cara a la Sur Oscura el gol de empate de Liga ante Barcelona en el Monumental, el dolor era doble, su “ídolo” les gritaba un gol y encima más había levantado un año antes la Copa Libertadores con los “universitarios”, a sus ojos era un traidor de mierda que se había torcido al “equipo de los longos” decían algunos internautas “monos”.

Casos de “traiciones” existen en otras latitudes. En España Luis Enrique, quien lastimosamente perdió hace poco a su hija, se pasaba del Real Madrid al F.C. Barcelona y parece que no terminó tan bien, porque jugaba con furia y rabia contenida los “clásicos españoles”. A pesar que el “madridismo” no resintió tanto su partida y le daba igual si amaba a los catalanes.

Quienes se resintieron mucho más, fueron los “blaugranas”, que perdieron a dos de sus ídolos a manos del Madrid. Luis Figo quien había portado hasta el brazalete de capitán de la institución de Cataluña. Firmaba para el Madrid y encima más ganaba lo que nunca pudo ganar con el Barcelona. La Liga de Campeones de Europa, su presencia en el Camp Nou era “tensa” pero a pesar de todo, lo tomó “bien” y les dio donde más les dolía, en los triunfos a nivel internacional porque una “Champions” siempre será más que la ahora “extinta” “Recopa europea”.

Ronaldo el “gordo”, astro brasileño y gran figura del Barcelona en los años noventa. Firmaba por el Madrid, después de un paso por Italia. Habían pasado años desde su debut de azul y rojo. Pero la gente también lo tomó como una traición, habiendo estado emparentado con el Barcelona y ganado títulos a nivel local, ahora vestía de blanco y era otra bofetada. 

Antonio Valencia y salvando las distancias con la liga española. Calza en esos casos de “traición”, sobre todo en una entrevista donde dijo que su padre no le perdonaría volver y no al Nacional. De hecho, Valencia mismo había dado pie a especulaciones, porque el mismo siempre pasaba pendiente y era grato del club que lo “vio nacer”. Cuando El Nacional estuvo a punto de descender, mandaba “tuits” y felicitaba a los jugadores por salvar la categoría.  A pesar de eso, y debido a que la “salud económica” e institucional no era la mejor en el “bitricampeón”, terminó vistiéndose de blanco para desazón y amargura de los “nacionalistas”.

La noticia cayó muy mal. Incluso los memes y comentarios y puteadas empezaron rondar por la red. Si Liga ya era un equipo antipático para el resto de hinchadas, ahora era más. Se había “llevado” al “símbolo” del “pobre” “nacional”. Los hinchas preparaban sus reclamos a Valencia, incluso en medio del regreso de Valencia, Christian Lara se despedía del fútbol, los hinchas del “rojo” decidieron que si Valencia aparecía, debían de tirarle billetes y putearlo por “traidor”, hasta sugirieron poner en el mural de los históricos allá en Tumbaco, a Lara en vez de Valencia, irónicamente Christian Lara se “fue” del Nacional por más plata a Liga y quedó campeón en ambos clubes, y el mismo Lara dejó a Liga por Barcelona por más dinero y luego volvió a Liga “arrepentido”, y ya después al final de su carrera, decide regresar para retirarse en El Nacional.

En una actitud similar y estúpida, la barra de Liga decidía no asistir a la despedida de Christian Lara, donde el jugador con mucho esfuerzo y buena predisposición, invitaba a las dos hinchadas tanto la “universitaria” como “militar”, a su partido de despedida. Las razones para no asistir por parte de la M.B., eran que Lara no era “ídolo”, cumplió con Liga, pero siempre ha estado más “emparentado” con los “militares”, así pues, no veían razón de ir.

Los hinchas rojos más picados decían que mejor, y que ellos sí irían para llenar el Atahualpa y despedir a un “verdadero ídolo” y encima más callar a los liguistas. Llegó el día, y Lara tuvo una triste despedida sin estadio lleno, ni siquiera a su mitad de capacidad estuvo el Atahualpa, y para no perder la costumbre, la hinchada del mismo Nacional, brilló por su ausencia.

Los días y semanas y meses pasaron. Valencia seguía doliendo a la afición del Nacional, y estaban pendientes a cada error que cometiera en Liga o si a Liga le iba mal, como es normal en el internet y el mundo del fútbol, las cargadas y jodas son parte del folclore pelotero.

Pero daba igual que jugara su equipo ese mismo día, ellos estaban mirando de reojo a Valencia y a Liga para poder burlarse en caso de caída. El partido contra los “liguistas” en Ponciano, sería el día perfecto para ir y llenar la bandeja sur alta, insultar a Liga con los típicos cánticos y cargadas, que desde el otro bando también se corea, y después lanzar billetes y reclamarle al “toño” su falta de palabra. El piso 17 avivó la llama de la “pasión” y las críticas a Valencia ahora no sólo se “camuflaban” en el “resentimiento” si no en la “realidad” que era un “borracho” y “anti patria”, recordaban como en momentos clave para la selección de Ecuador, y que nunca asumió su rol de “líder” y siempre se escondió en los momentos importantes, haciéndose expulsar ante Francia en el mundial de Brasil, y ante Estados Unidos en cuartos de final de la Copa América.

Más razones para asistir a Ponciano y de paso con la “mejoría” del “rojo” en la tabla y entrando a zona de clasificación para las llaves de eliminación directa más conocidas como Play Offs. Era el momento “propicio”.

Un tema que estaba bien “organizado” y era ansiado. En una actitud estúpida, La Liga Pro que debía sancionar a Liga para su partido contra Barcelona, dijo que la sensación no se puede aplicar en cierto límite de tiempo y que, en ese caso, se hace efectiva el próximo partido de local. Después de todo, Liga perdía una importante suma de dinero por taquilla, si el partido contra los amarillos era en el que se cumplía la sanción.

Todo eso nos ha llevado a este punto. Donde a sabiendas que el pedido de retirar la sanción a una parte de la localidad para que puedan asistir los visitantes no iba a pasar, pero se “hizo” el “amague” que generó la “indignación” de los hinchas de El Nacional y los periodistas.

La verdad es que, aunque estúpida la resolución de la Liga Pro. A fin de cuentas, Liga Deportiva Universitaria se puede reservar el derecho de admisión, así como Nassib Neme Antón y Emelec ha impedido que se jueguen los clásicos con la barra “barcelonista” o cuando Neme impidió la entrada de la barra del Deportivo Quito en la final de 2011 al no vender boletos a los visitantes o a la misma Liga.

Se puede cuestionar la decisión o no. Pero lo que no se puede cuestionar, es que el ambiente no es el más indicado y las circunstancias hacen de este partido, “peligroso”. Basta con leer las redes sociales, aunque es cierto que los “gallitos” en redes sociales, son mansas palomas en la vida real, pero dentro de ese núcleo de personas dolidas con Valencia está la barra “principal” del club. La Marea Roja que es asesorada por barristas colombianos del Atlético Nacional de Medellín que en el pasado tuvo problemas con la “barra oficial” de Liga, la Muerte Blanca.

Resultando en la muerte de un hincha de Nacional, así como también otros problemas con otras barras, tanto los “militares” como los “azucenas”.  Los hinchas del rojo dicen que es miedo de los dirigentes de Liga e hinchas, que no quieren exponer a Valencia y humillarlo, puede haber algo de eso en la decisión. Pero no es un dato menor, que, en el partido entre El Nacional y Emelec, jugado en el Atahualpa. Un hincha de Emelec fue acuchillado por hinchas de Nacional. Y ojo que también la Boca del Pozo unos angelitos precisamente no son, pero quizá esa persona fue víctima de daño colateral y no era un barra brava.

El interés e indignación de parte de la tienda del “Nacho” no es tanto por la acción de la Liga Pro. Si no porque su intención de provocar a la hinchada “alba” y su deseo de revancha con Antonio Valencia y posible bronca con la Muerte Blanca, quedan desarticulados con su no ingreso al estadio. Los periodistas parecen no dimensionar la peligrosidad y riesgo que supondría ubicar a los hinchas cercanos en una “tribuna” y aunque “injusta”, “reglamentariamente” no era viable habilitar la sur alta, debido a que la sanción fue a toda la localidad no sólo a la sur baja, lo cual constituyó otro estúpido “error” de la Liga Pro.

A pesar de esto, los ánimos se caldearon más. Y los hinchas de El Nacional amenazan con infiltrarse en Ponciano y hacer su sueño realidad, el poder putear en primera fila, a Valencia, a Liga y provocar a los locales. Es curioso su interés por poder acceder a la sur alta, ya que eso representaría una ganancia económica para Liga porque sólo queda con una localidad sin “aforo”, pero no es tanto por eso, sino porque partido a partido, la hinchada del Nacional se burla de la “novelería” y falta de “fidelidad” de la hinchada de Liga, pero ellos tampoco es que destaquen mucho por llenar la General Sur entera del Atahualpa. Salvo cuando juegan contra Liga o Barcelona, el resto del año pasa vacía esa localidad y lo mismo podríamos aplicar al resto de equipos de la Serie A.

Llegará el partido y veremos quién gana y quién pierde. Y si esta decisión sirvió para “algo”, si los organizadores del evento están conscientes que, a pesar de la sanción, tendrán infiltrados en el estadio que querrán provocar daños a los hinchas locales, sean barras bravas o no, y sobre la posible reacción si el equipo local pierde y los infiltrados celebran y cómo esto puede provocar peleas y agresiones dentro del estadio.

También deberán estar atentos en los alrededores del estadio, aunque eso les importa poco, aunque es precisamente ahí, donde se generan los hechos de más violencia. También lo que supondrá la entrada de la Muerte Blanca que no ha sido “sancionada” sólo “su localidad”. En qué parte se ubicará la “barra brava” de L.D.U. ¿No era en principio la sanción para evitar que ellos entren? Igual entrarán al estadio…

Lo que sí es cierto es que, existe la posibilidad de que haya problemas el día del partido y al final todo se vaya a la “V” de Valvoline, porque cierto grupo de “subnormales” se han tomado las palabras y decisiones de un “profesional” como si de los diez mandamientos se trataran (que, de paso, casi nadie cumple).

Ojalá el próximo año la Liga Pro no sancione a “discreción” ni de acuerdo al acomodo. También que El Nacional y su hinchada se vuelvan a comportar como “equipo grande”, no basta con serlo, hay que “parecerlo” y su actitud tonta en contra del “piso 17”, sólo demuestra su pensamiento “cuadrado” y como sus dirigentes los han llevado a la penosa situación de no poder retener jugadores ni estar en la capacidad de repatriar valores y tener que desahogar su frustración y complejos con los demás, añoro las épocas en las que “el rojo” era cosa seria y no se amargaba por huevadas y una mala “campaña” no se maquillaba ganándole a Liga o Barcelona o solo llenando el estadio cuando les tocara con esos rivales.

Por último, para la hinchada “alba”, no es la primera que cometen imprudencias y estupideces y tampoco que generan conflictos. Y sí, no se justifica la acción estúpida de Fernández, pero todos los jugadores se buscan desquitar con la hinchada rival y encararla y a veces hasta con la propia, a ti te hablo Brahían Alemán (otro que juró amor eterno y se cambió de equipo). Pero sean más conscientes y menos estúpidos o pendejos, que sus malas acciones por lo general joden al resto de hinchas y al club que dicen tanto amar. Ya en la Copa Spencer demostraron una actitud infantil al subirse en las mallas y portarse rabiosos porque Barcelona les estaba ganando, aunque sea con empate y “sin riesgo” de perder el “invicto” en su estadio.

Y no era la primera vez que hacían eso, como tampoco sería la primera vez que hechos violentos se den entre la Muerte Blanca y la Marea Roja que ángeles no son. Esperemos que la policía y la dirigencia de Liga, sepan sortear estos “inconvenientes” y que la gente pueda vivir el fútbol en paz, que los hinchas del “rojo” no den papaya y no vuelvan realidad ese “apodo-insulto” de “gorilas” y si es que van “camuflados” tengan la decencia de no provocar a los rivales, aparte de celebrar los goles y un eventual triunfo en Rodrigo Paz Delgado.

Que pronto puedan tener su propio estadio y puedan prohibir el acceso a las barras visitantes si así lo desean, pero ¡OH PERDÓN! Ya pasó en una tripleta en el Atahualpa en una copa amistosa “Pichincha” donde le dieron una localidad pequeña a L.D.U. y la más grande El Nacional, y al final muchos “albos” se quedaron fuera mientras su general no se llenó, todo por la pica y amor que el gerente de A.F.N.A. le profesa a su club.

Que los liguistas no caigan en las provocaciones de los infiltrados de El Nacional, porque cualquier problema podría significar otra sanción, que podría obligar a su equipo a jugar sin público, fuera de su estadio o más grave aún, fuera de la provincia.

Está en ustedes al final, público asistente ayudar un poco a mejorar esta situación. Pueden comportarse como unas bestias y ser llevados por sus instintos, o comportarse a la altura y tratar de llevar la fiesta en paz. Pero me permito dudar porque sus proclamas, intenciones y escritos dan fe de que nada cambiará, y aunque les duela, se pueden tener las mejores leyes y reglamentos para sancionar y se puede depurar la Liga Pro, pero si ustedes no cambian y llevan este “asunto argentinizado” de vida o muerte. Llegaremos a los niveles de violencia de Inglaterra e Italia y quizá, ahí cuando ya todo esté perdido y las sanciones dejen de ser “leves” y se cumplan con todo el peso de la ley. Tal vez ahí, la gente se anime a volver al estadio, porque no sólo la irrupción de la televisión, el internet y los altos precios y pobre espectáculo, son motivos que alejan al espectador. Lo es también la violencia afuera, dentro y los alrededores de los campos futbolistas, donde muchas veces la “pelota se mancha” …

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