El AS² de la Política

EL VECINO INCÓMODO

POR: Joyce de la Plaza

Al “norte” del “sur”, había una tierra fértil en oro negro, tierra bendecida por ser un cementerio de “dinosaurios” y también productora de entretenimiento “familiar” con sus afamadas novelas y una fábrica de mujeres muy atractivas que eran “ascendidas” como “reinas”.

Los países “vecinos” y no tan “vecinos”, “amigos” pero no tan “amigos” lo veían como la chica “dorada”, y todos querían estar junto a ellos. Jugosos desembolsos de dinero e inversiones se receptaban con buenos ojos, y también uno que otro por “abajo”, tan grande era el alma de ese “país” que incluso a día de hoy, sigue “subsidiando” a otro “estado parásito donde un “español cubano” sacó a un “dictador” para hacerse “dictador” el mismo, o mejor aún, un “reysito”.

Los años pasaron y ese estado de “bienestar” se acostumbró a ser comprador más que productor. Era, decían, más barato traer que producir y como los “petrodólares” pagaban la factura en sus picos más altos de “demanda y precio”, muchos se marearon, y también los propios directores de orquesta, qué podía salir mal, esto será eterno.

Pero todo se desgastaba, al “supremo líder “no le gustaba perder, y a pesar que una vez fue derrotado, se encargó rápidamente de repetir el “round” y torcerlo a su favor. El milagro de su administración era motivo de estudio de entusiastas e intelectuales de todo el mundo, pero sobre estadounidenses y europeos, que movidos por un profundo desprecio al “imperialismo” y la “hegemonía de sus países”. Aunque tiempo después se descubriría que tanto “halago” no fue gratuito.

El país petrolero había pagado jugosas cantidades de dinero a la “causa de los intelectuales”, pero en esa época hasta los más “derechosos” se declaraban muy fans. Pero a todo “chanco” digo “héroe”, le llega su hora.

El “Commander” eterno se murió, y a pesar que su estado estaba deteriorado decidió lanzarse, porque, aunque no lo decidía. “Desconfiaba” de su sucesor o mejor aún, no creía que nadie podía reemplazarlo.

Pero nuestro líder murió y le tocó asumir al segundo al mando, aunque para “legitimarse” volvió a realizar una elección que “ganaría”.

Con él la economía se deterioró más, aparte que no tenía el carisma ni la “viveza criolla” del anterior. Aunque siendo justos la debacle del “paraíso” había comenzado en la última etapa del “comandante”.

Así vino la primera oleada de migrantes. La gente no los veía como una amenaza todavía, los veía con pena e impotencia de no poder ayudarles. Sobre todo, cuando ese país tan rico y generoso había “dado una mano” en el pasado al resto. Ojo con ese detalle que pronto será importante.

Empezaron a buscarse la vida como bien podían y esa primera camada se adaptó bien a las “nuevas culturas”, compartían idioma y religión, eran del mismo color de piel, y a veces hasta apellidos similares, aunque su acento los “delataba”. Pero la situación se fue yendo pal carajo marico coño mamahuevo, ¡CHAMO! Y así, un cada vez más inepto y corrupto, pero más que nada, aferrado al poder, el nuevo “líder” “Másburro”, culpaba a los “gringos” y “europeos” de su desgracia.

Tenía un pequeño porcentaje de la razón, pero era poco listo. Rusia y China eran y son acreedores de su país, Siria está muy “interesada” en sus yacimientos, y por supuesto Cuba lo parasita a más no poder, aun así en honor a la verdad hemos de decir que los primeros tres país y otros tantos, sí pagan con “plata” o “préstamos”, mientras que la última paga con “profesionales” que apenas se pueden zafar del gobierno “revolucionario” ejercen de manera independiente sin que parte de su sueldo se lo trague el estado.

La segunda y tercera oleada que desbordaba las fronteras de los “vecinos”, vino con desesperación. Muchos de ellos eran “hijos de la revolución” arrepentidos y desesperados. La clase acomodada, entre quienes se encontraban ciertos funcionarios políticos de oposición y oficialismo, militares, policías y aunque usted no lo crea “profesionales” y “empresarios”, no habían abandonado su terruño “aún”.

Sea como sea, esta nueva oleada llevó consigo a lo que muchos consideran la “peste” o la “lacra”, según los “desentendidos”, hasta sus propios compatriotas “establecidos” ya en los muchos países, los “negaban”. Tampoco ayudó que muchos vinieran con ciertos “aires” de “grandeza” o “arrogancia” y fueran precisamente los “menos aniñados” quienes basureaban a la “plebe” de los países “anfitriones”.

Algunos “osados” hacían videos de cómo era la vida, cuáles eran las diferencias, qué les gustaba y qué no. En principio no lo hacían con “mala fe”, pero quizá carecían del tino o tacto para hacerlo, y es que no todos entienden de “sutilezas”. Así fue como un video editado, generó la primera alarma, y todos compraron el cuento. Tampoco ayudó que la persona implicada decidiera ocultar el video, cuando quien pudiera analizarlo en frío, se daría cuenta que no lo hizo como ofensa.

Pronto pasaba un fenómeno que no era extraño en estas Repúblicas Bananeras. Mendicidad siempre ha habido y a nadie parecía importarle, era común ver en el semáforo a “compatriotas” y unos “cuántos hippies”, realizar malabares, o intentar vender algún producto en la calle, también niños pidiendo “limosna”.

Pero ahora las “caras” eran “diferentes”, los acentos también. Venían con carteles y se sentaban en las veredas, a veces aprovechando de que tenían niños pequeños para poder apelar al buen “corazón”. La cosa ya empezaba a cantar “feo”, pero todavía no era del todo “reprochable”.

La estúpida corrección política, hacía que muchos y no sólo gente de pie, si no también políticos. Se guardarán su verdadera opinión sobre los “foráneos”. Pero todo estalló cuando un ahora conocido “youtuber” que dice desconocer a otros “youtubers” más “famosos” que él y que jura no haría “colaboración” con “patanes”, cuando el mismo “sexualiza y cosifica” a la mujer en comentarios picarones y subidos de tono, pero se hace el digno de cara a la “suciedad”.

En ese video, una “heladera”. Era consultada sobre qué le parecían los ecuatorianos, ella respondió que cuando son “jefe” quieren humillar y ser prepotentes con el “trabajador extranjero”, pero que también han encontrado gente buena. Luego el “entrevistador” preguntaba que qué le parecían físicamente o qué pensaba, pero con “sinceridad”.

En tono burlón decía que no le gustaban, que le parecían “indios”, y reía. El entrevistador no se sorprendió tanto y se lo tomó normal (en ese momento), luego pidió que viniera su esposo para comparar entre los dos. Ella reía y trataba de bajarle el “tono” y decir que los ecuatorianos tienen las “facciones o rasgos indígenas” muy marcados. Y eso no era de su gusto.

Ese video y ese canal “subió” como la espuma, posteriormente el dueño del “medio”. Aclararía que no “odia” a los “venezolanos”, pero en sus videos siempre que puede y le preguntan sobre el tema. Se siente un poco de resentimiento y aclara que es a cierta gente “arrogante” a la que detesta y esos son los “venezolanos malos” y “poco humildes”.

Otra venezolana, que hizo un video con la comparativa del “modo de hablar” de ecuatorianos (guayacos) vs venezolanos. Intentaba ser “graciosa” y comparar las diferencias culturales en ambos países. Aunque mucha gente notaba un “tono soberbio” o de “diva” en su entonación.

Para rematar, otra “chama” que trabajaba en ese momento para “el lindo canal”. Había subido videos en esa misma línea, y decía que le parecía curioso los vendedores de “espumilla”, que era “llamativo” y “gracioso”.

Así fue como inició todo. Un poco de contexto. El gobierno de nuestro “amado líder supremo” Nicolás y no San Nicolás. Empezaba a mostrar estragos en lo económico. Con escasez de productos, quiebra de empresas y fuga de capitales del país.

Eso motivó a mucha gente a salir de Venezuela con diferentes rumbos. Quienes seguro tuvieron más éxito. Pudieron pagarse un pasaje a España, México, Argentina, Chile o Estados Unidos.

Algunos se venían un tiempo para Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. Aprovechaban para hacer algún “dinerito” y poder irse a otro país con “mejor economía”. Una primera camada de llaneros que destacaban por ser “profesionales” con un buen “currículo”. Pero que, dada la dificultad de conseguir un trabajo, tenían que aceptar ser meseros, cajeros, guardias, vendedores, atención al cliente, etc. Y en principio, no ejercer sus profesiones.

Al principio, no generaron tanto “rechazo” si no más una novedad. Los programas amarillistas destacaban la belleza de las “llaneras” que tenían fama de “prospectos de misses”, después de todo, Venezuela era conocida por ganar varios reinados de belleza y también por sus famosas actrices y actores.

La situación iba más o menos normal. Pero cada vez venían más y ya no sólo eran los “profesionales”, si no que venían gente, que, aprovechándose de sus hijos (y algunos fingiendo que esos eran sus “hijos”), se dedicaban a pedir caridad. Al principio eran unos cuantos que no se destacaban entre el “paisaje urbano”, pero después se empezaron a tomar calles y plazas, a vender lo que bien podían. La gente empezó a resentirse y exclamar airadamente el caos y desorden que generaban estas “personas”, estos “invasores”, estos “malditos extranjeros”.

Y es que la situación económica siempre será delicada no sólo aquí, sino en todo el mundo. Basta con ojear comentarios de estadounidenses, españoles, alemanes, ingleses, etc. Por citar ejemplos de “primer mundo”, donde ellos que se supone tienen una economía más “estable”, empiezan a detestar el extranjero e incluso al que se supone viene de su mismo “medio” (países de la “Desunión Europea”).

Pronto, la economía ecuatoriana empezaba a sufrir una “contracción”, el gobierno había empezado a dejar de invertir y “gastar”, se vinieron las “renuncias obligatorias” o despidos en el sector público. Algunas medidas de ajuste “progresivo” dictada por el Fondo Monetario Internacional para liberar “préstamos” (que nunca se pagarán). Los tan temidos recortes vinieron y con ello el desempleo o la dificultad para encontrar algún trabajo.

En esta “crisis” donde irónicamente los que más se quejan de ella, son los que “nunca pierden” en estos momentos. Intentaban tranquilizar a la gente y decían que el gobierno iba en una buena “línea” pero que pudiera ser mejor. Además se atrevían a intentar calmar al “vulgo” y decir que la “migración” no suponía ningún “problema” porque nuestros “chamos emprendedores” vinieron a formar “empresa” y generar movilidad económica, en cierto modo los señores  “encopetados” estaban justificando la informalidad, claro que como ellos viven amurallados y en grandes mansiones o “islas privadas”, no tienen una conexión más terrenal con la “realidad” del “resto”, así como nosotros no podemos “imaginar” como será su “realidad”.

Los países “anfitriones” empezaban a resentir la presencia “extranjera”. Olvidándose que ellos tuvieron familia en otras latitudes y que la misma sensación que ahora experimentaban. Era lo que tanto criticaban a cierto sector de españoles y “gringos”. Se llegó a sacar portadas preocupados por la “indolencia” de Donald Trump y su discurso xenófobo y anti migrantes y anti mexicanos, específicamente.

Pero cuando estos señores les tocó vivir en carne propia una situación parecida. Se olvidaron de criticar y rápidamente “entendieron” y le daban la razón a míster Trump. Ahora entiendo a los “gringos” y “españoles” y a los “italianos” soltaban por ahí.

En verdad que los españoles tenían razón cuando se quejaban de “nuestros indios”, aunque al menos ellos no “robaban” o “mataban”, pero sí que armaban relajo en plazas, parques y calles, comentaban.

Las comparaciones son odiosas. Pero en algo tenían razón. La oleada migratoria a raíz de crisis sufrida de 1998 a 2001, con una dolarización de por medio y la muerte del “sucre”. Obligó a una diáspora ecuatoriana. Su destino fue Estados Unidos y Europa. Donde se dedicaron a hacer los trabajos que los locales no querían hacer. Construcción, agricultura, atención al cliente, etc.

Salieron de todo un poco, pero especialmente quienes ya no les quedaba y tenían nada. Vendían lo poco o nada que les quedaba, pedían plata a los famosos “chulqueros” y se encomendaban a los “coyoteros”, eran “indios” (indígenas) como los había definido sin querer sonar “ofensiva” aquella muchacha venezolana. Algunos se fueron con una visa de turismo que expiró y se quedaron para siempre por allá.

Otros no tuvieron la misma suerte y murieron antes de llegar a su destino. Gente del “austro” ecuatoriano, que vivía en un cuarto con otros varios compatriotas. De marcados rasgos nativos. Los países “europeos” no les hacían feos, tenían una economía que había adoptado el “euro” y necesitaban mano de obra barata para poder sacar adelante el proyecto “integracionista”. Después de una última década difícil con inflación y la devaluación de algunas monedas locales, ahora necesitaban echar a andar la maquinita.

A quienes sí les afectó esa “invasión”, fue a los locales. Que de repente veían como sus parques y calles, se volvían un “puto mercado”, se ofertaba “hornadito”, cortes de “pelo”, se apostaba en el ecua vóley y se armaba relajo en vía pública. Hasta venta de “discos piratas”, lo cual es en Europa es un delito, pero acá no o sí, pero nos hacemos los “giles”.

La paciencia se “agotó” y las denuncias fueron tales. Que la policía tuvo que intervenir. De repente un golpe de realidad les caía a los “afuereños” e “invasores”. Ese país no era suyo, a pesar que hablaran el mismo idioma y creyeran en el mismo Dios. Había normas y reglas para la “convivencia”, intentaban unirse y armar escándalo como acá, pero las “fuerzas del orden” los replegaban fácilmente.  

Poco a poco la calma volvió, aunque la “mala imagen” había quedado impregnada en los “nativos”. Que igual los veían con fastidio, pero más importaba el qué dirán a exponerlo públicamente (en ese entonces).

Aquellos seres caóticos y sufridos. Lograban mantener a flote otro proyecto económico. La “dolarización” al principio pulverizó los ahorros de toda una vida, las pensiones jubilares. Pero tras un período de “ajuste” y con el dinero de las remesas de los migrantes, lograban mantener al país a flote. Aunque eso vino con otro “hermoso” costo. Abuelos que tenían que volver a ser “padres”, tíos o familiares cercanos, que se hacían responsables de hijos ajenos, que se perdieron poco a poco y crecieron sin esas “figuras”.

Los andes ecuatorianos, se llenaban de casitas que ya no eran de adobe. Eran ya construcciones de cemento y “bien puestas”, aunque en la misma casa “decente” metían a sus “animalitos”. La vida para la gente había cambiado, ahora tenían más platita, pero a costa de qué. De “hogares rotos” y adolescentes conflictuados. Los que tuvieron más suerte y a lo mejor tuvieron una infancia y adolescencia sin muchos “maltratos”, los que no corrieron la misma suerte; es probable que hayan sufrido “violencia sexual”.

La historia de la humanidad es la historia de las migraciones e invasiones. De conquistas a sangre y plomo o con lanzas y flechas. Algo que por más que deseemos exterminar, parece imposible y hacerse los “pendejos” y negar su impacto es igual de irresponsable que pretender mirar hacia otro lado.

Pero qué tiene qué ver el “capítulo ecuatoriano” respecto al “capítulo venezolano”. Pues mucho. Así como acá, pero también en el resto de países que acogen a los “refugiados”. Se habla de que son desordenados, relajos, altaneros, y que han hecho de las ciudades mercados y sitios “feos” e “intransitables” a las veredas. Que vienen con su miseria y que ha salido lo peor y más bajo de su país. Hasta entre propios venezolanos “menos de a perro” y “de a perro”, se acusan de sus “marginalidad” y cómo unos, hacen quedar mal a otros.

Así mismo, a lo largo de la historia. Los países “anfitriones” de Europa y de América. Se han sentido con el flujo migratorio desbordado a sus tierras con latinoamericanos, árabes, africanos, etc.

No faltará quien diga. Pero nosotros no salimos a delinquir ni matar con tanto sadismo en los países de acogida. ¿Seguros? Porque recortes con casos similares se pueden encontrar “googleando”. Y dirán con justa razón. Los estás defendiendo hijo de puta, a estos mal nacidos y mal vivientes “venecos” que han venido a robar empleos, a matarnos y a contaminar y cagar más el país de lo que ya estaba y encima vienen con aires de grandeza a “ningunearnos”.

Si los quieren tanto. ¡LLÉVENSELOS A SUS CASAS HIJOS DE PUTA DEFENSORES DE LOS DERECHOS DE LOS VENEZOLANOS, NO DE LOS DERECHOS HUMANOS Y PEOR DERECHOS ECUATORIANOS!

¿Ya se siente mejor? Porque de ninguna manera pretendo defenderlos, que cada quien responda por sus actos. Solo planteo que, así como se los mide con tanta dureza por los desatinos de “dignos representantes de la criminalidad venezolana” en tierras foráneas. Así mismo nos “miden” no sólo a “nosotros” si no a “todos” y en “todas” partes. Porque odiar y detestar, sospechar y prejuiciar. Es tan humano como amar, compadecer, empatizar.

Saben qué, reconsiderando mi postura. Si los voy a “defender” pero no a ellos ni a ustedes, sino a todos. ¡UYYYY OTRO PROGRE DE MIERDA! Pensarán.  ¡AGUANTEN! Ahora se viene lo bueno.

Los “gobiernos” y sus “representantes” que les recuerdo, ustedes son los que votan por cada energúmeno para “presi”. Ellos, son los encargados de responder ante las demandas de la ciudadanía en vivienda, trabajo, salud y educación, y otros ítems.

¿Y ahora, qué querrá decir?

Quiero decir, que quienes debían trazar un “plan serio” en el que haya el “menor” daño colateral. Eran nuestros políticos. Pero para ellos y por quienes “todos votan” y el que no, anula o se ausenta, pero igual es partícipe con su “decisión”. Esa gente debía coger al “toro por los cuernos” y no evadir su responsabilidad hasta que fuera demasiado tarde para actuar.

Seré más específico. Y quizá no sea lo que muchos quisieran leer, pero ahí les va.

Es gracioso, pero el tan mentado “grupo de Lima” que se creó para analizar con seriedad este tema. No ha dado si no, pasos tímidos en cuanto a la situación de su “amigo” del norte. Aun cuando el fenómeno migratorio les explota en la cara y ha llegado a sacar los peor de sus ciudadanos y los extranjeros. Siguen tirando la pelotita y lanzando lindos versos.

Se reunían para desconocer al régimen de “inmaduro”. Para condenarlo, como si de un niño malcriado se tratara. Al que “hablándole” le iban a hacer recapacitar. Luego la misma O.E.A. con Almagro, se mataba condenando y condenando, hablando y hablando, hasta Jaime Baily con su estilo “directo” condenaba y condenaba y armaba ficciones que ya mismo los “gringos” iba a invadir y sacar por las buenas o malas al “dictador”.

Mientras se reunían y poco a poco se distanciaban de quien, años antes fue su financista y al que no les hacían feos su dinero, aun cuando sabían de los excesos el “neo imperialismo sudaca” de su titular. Ahora en cambio la situación era diferente, era un país “chiro”, o así lo presentaban al mundo.

En realidad, tan pobres no eran, pero todo el dinero que obtenían lo mandaban para el que nunca le hace feos a nada, ese amigo que siendo una mierda o caca sigue siendo tu “pana”, a pesar que es “inútil” y no reporta “beneficios”. Su nombre es Cuba.

Seguro los “amantes” y defensores de la “isla del desencanto” y propios cubanos, se caguen en este escrito por presentar a su país como un “inútil”. Quizá tan inútil no sea, así que me disculpo. Era un país tan “noble” que mandaron tropas y entrenamiento a grupos subversivos o terroristas en Sudáfrica contra el Apartheid decían. Es curioso, ese régimen cayó y Mandela murió, el líder conciliador que supuestamente perdonó a quienes lo ofendieron y quería un país más unido y menos fraccionado. Seguro moriría al ver la mierda y el estado fallido que es Sudáfrica, al mando de supremacistas negros y aparte comunistas fracasados entrenados en su escuela “cubana”.

Tan bobos no son para no parasitar fondos de la extinta Unión Soviética, que les subsidiaba la existencia. Y posteriormente aliarse con enemigos o no tan amigos de los Estados Unidos. Lo más triste es que pudieron soportar y vivir bien, y saben qué. Pudieron vivir mucho mejor pese al bloqueo, si no hubieran tenido un cretino al mando, descendiente de españoles que irónicamente se “tumbó” a un dictador para años después ser uno igual, aunque no, este como tenía sangre ibérica y al parecer era un “realista” de “clóset”, quiso ser REY. Y lo fue.

Así pues, el gobierno cubano goza de platita y petróleo venezolano. A cambio qué les da, “asesoría criminal” para poder mantener “dictaduras” o “totalitarismos” y poder seguir parasitando la vida de reyes de un “partido fracasado” que vive de las migajas, pero qué buenas migajas y al resto de pobres diablos, reparte las migajas de las migajas, es decir nada.

Aunque al menos Cuba “hace algo por Venezuela”, la jode y bien jodida indirectamente. En cambio, el grupo de “países vecinos” y también países que no son tan “vecinos” pero comparten el mismo subcontinente, sigue tirando la pelotita y ahora creen que pidiéndoles “visa” frenará en algo la migración éxodo de “chavistas” y “no chavistas” arrepentidos.

Estamos en un continente “corrompido” y por qué no decir, mundo. Ustedes creen que acaso no habrá oficiales en la frontera que se dejen “sobornar” por unos cuántos dólares para dejar pasar a los desesperados. Además, mientras “cierran un paso”, por otras áreas de la frontera más descuidadas y menos vigiladas por no decir que nunca han sido vigiladas, se les están metiendo y ustedes para calmar el temor de sus “nacionales” toman medidas parche.

Pero a qué quieres llegar con esto. Esperen, no coman ansias. Esta oleada migratoria y los problemas que ha generado y conflictos y el brote xenófobo, tienen su raíz en la negligencia.

Así como los europeos fueron negligentes o, mejor dicho, sus gobiernos. Al dejar entrar un flujo masivo de migrantes para “usarlos como mano de obra barata”, viendo a esa gente como “cifras o números” y no como “individuos” con sus errores y defectos. Y después los habitantes del primer mundo, se fastidiaron por el choque “cultural” y los problemas por sus diferencias y modus vivendi. Y así nació el resurgir del desprecio que seguramente sintieron los “nativos americanos” cuando sufrieron ese choque con los “invasores” y es un ciclo sin fin, salvo que ahora se supone tenemos “instituciones” y más “evolucionados”.

Los políticos salían a calmar a las masas allá, aunque ahora ya no lo hacen. Mientras la gente de a pie tenía que convivir con el “vecino incómodo” que seguro sangraba del mismo color. Pero que a sus ojos era un extraño, un desconocido y no era humano. Los grandes señores de la intelectualidad “académica”, “artística” y “política”. En sus casas que cuestan más que lo que podría cotizar un pobre diablo con el mínimo, veían infundadas y decían era una “percepción” los “conflictos” o “aumento de la criminalidad” y que debíamos ser solidarios con el migrante por “humanidad”.

Aquí se confundirán más y pensarán, a dónde lleva todo esto. ¡Calma! Primero debemos intentar desglosar, y es que es ingenuo pretender que un flujo migratorio masivo sea por el motivo que sea, no vaya a traer consigo retos y problemas para el país que los aloja, ni para la gente que cruza esas fronteras.

Tampoco hay que ser un genio para saber. Que a mayor “población” mayores índices de problemas en la estadística, y si hay un aumento repentino, esos indicadores se disparan y no es cuestión de percepción solamente. Por eso no es raro que mientras para los altos líderes de mansiones y urbanizaciones o fincas, los “nuevos” no sean un problema. Para la gente más pobre y que vive en la periferia, que es dónde se han ubicado algunos de los desplazados y de entre ese “universo” varios malandros. Sean quienes más sufren las consecuencias del desamparo de “su gobierno”. Ya no sólo son los extranjeros quienes son considerados la lacra y se convierten en “apátridas” los que están en una situación “vulnerable”, si no los “nativos”.

Mientras el señor de la cámara de industrias dice que el fenómeno migratorio es una oportunidad y no una amenaza. Ese mismo pobre diablo nacional, seguramente desempleado, que buscaba un trabajo. Se topó con que no fue seleccionado o no pasó. Posterior, irá a comprar cosas o realizar sus actividades, y verá como “sospechosamente” los “extranjeros” están trabajando y si patea una piedra se topa con uno, si tropieza se topa con uno.

Su percepción es que si todos dicen que no hay trabajo. Por qué misteriosamente los extranjeros tienen trabajo. Leerá las noticias en los medios y verá que se les brinda ayuda humanitaria gratuita, y pensará, si yo que soy aportante al seguro social, recibo un trato de perro, y eso que los financio. Ahora ellos que no son “nada” para “nosotros” están siendo atendidos con “mi plata”. La furia y frustración lo invadirá, el odio lo carcomerá. Sentirá que su país le ha dado la espalda.

Mientras el extranjero también siente que su país le ha dado la espalda y este nuevo país, lo ningunea, pero al menos puede sobrevivir. Ambos ciudadanos con problemas diferentes, pero con sentimientos “similares”.

Luego verá como su barrio tranquilo, se llena de nuevos acentos, nuevos olores y nuevos problemas. Muy bulliciosos son, arrogantes también, será lo que escuchará y verá como las noticias de repente se “olvidan” de ciertos detalles respecto a la “nacionalidad” de ciertos criminales.

Todo esto sucede, mientras los gobernantes entre viajes, cumbres y conferencias hablan bonito sobre cómo solucionar la problemática de sus países, pero que poco hacen al respecto. Delegan a funcionarios de menor rango que a su vez delegan a otros funcionarios. La gente que vive el día a día no lo sabe o desconoce, de repente se entera que a un extranjero lo contratan por un sueldo menor a lo que percibe un local, aunque no sabe que “trabaja horas extra”, su ira vuelve al ver los noticieros y leer a los “empresaurios” hablar del beneficio de la inmigración.

Se dice que habrá controles laborales, pero ya es tarde, muchos seguirán siendo explotados, esa declaración es de “babas para afuera”. Para rematar, se entera que al hijo del vecino del amigo de su tío. Lo asaltó un “extranjero” y corrobora la noticia en los medios, pero no existe mención a la “nacionalidad”. Luego algún ministro le habla de que es cuestión de percepción y los índices delincuenciales no son tan “altos”. Mientras goza de toda la seguridad y varios carros con vidrios resistentes a disparos y polarizados, aparte de sus guardaespaldas.

La percepción se vuelve realidad, cuando en su barrio “marginal” atrapan a un pillo y resulta que no era de aquí. Lo intentan “masacrar”, pero algún incauto llamó a la policía y ellos tienen que precautelar la “integridad” del “criminal” ante la furia del pueblo.

Pero en “tuiter” lee a los defensores de “todxs”. Opinar sobre que hay que arrimar al hombro, mientras segundos después aquellos señores tan “humanistas”, muestran fotos comiendo en restaurantes caros, yéndose de viaje por el mundo y dando cátedra de “la vida”, con sueldos que inician desde los 4000 dólares para arriba y que han “amarrado” bien con palancas para ganar su platita. Ellos no tienen “el peligro”, ya están “enquistados” en sus puestos de “trabajo”, pero aquel pobre diablo que carga con el peso de su vida, la de su familia “disfuncional” y con más egresos que ingresos, es quien tiene que convivir con el “vecino” que el “rector moral” de la “red” no ve, ni se ha topado aún.

Luego. Un día normal, entra al internet para “evadirse” un rato de su triste vida y realidad. Y se topa con un video viral que está maliciosamente editado donde muestra como esos “vecinos” se muestran soberbios y arrogantes, hasta groseros con el país de acogida. Ya no puede más, explota y quiere salir a mandarlos a la mierda. Ahora sale con más odio y resentimiento, mientras el gobierno no hace nada y los supuestos políticos que podrían “reparar” esa situación, siguen tirando la pelotita. Ahora sale a la calle más “emputado” y “cabreado”, y cada que vuelve a los locales comerciales se pone en modo paranoia, detecta acentos cual software especializado y ve como sus compatriotas son “minoría” o eso cree.

El escándalo en vía pública que no era ajeno en su barrio, que con par de puteadas se solucionaba o en última instancia con la policía, ahora le importa más. Ve una aglomeración de “afuereños” y le resulta incómodo su modo de hablar en alta voz y reír y gritar, ya no los tolera. Aunque seguro esos “afuereños” vivan peor que él y en un cuartucho estén “asilados” más del límite permitido, le da igual. No los soporta. Lee los medios y se fija que hay noticias sobre “extranjeros” que cometen crímenes, se pregunta por qué no se especifica la nacionalidad, qué serán “marcianos”, “venusianos”. Los periódicos por mejor hacer intentan ocultar los casos y no darles más “relevancia” pero la gente es quisquillosa.

Las deudas lo asfixian, ve el caso de unos políticos que usan los bienes del estado para tapar sus infidelidades e irse de vacaciones, rompiendo el protocolo. Y como esos mismos políticos hablan de que la “seguridad aumentó” y que la “percepción ciudadana” puede estar errada. Desea por un rato intercambiar puestos con esa clase política y que puedan vivir un día como él, al borde del fracaso y el suicidio.

Los ánimos están caldeados y no tienen con quién más desquitarse. Llegar a los políticos con todos perros falderos es algo complicado, y seguramente antes que pudiera ir a darle un cariñito fuera neutralizado por las fuerzas del orden. Mismas fuerzas que estuvieron ausentes cuando a su vecino le “vaciaron” la casa y se llevaron su pantalla plana último modelo y sacada a crédito, que no había terminado de pagar. Sale a caminar por las calles y es interceptado por vendedores “informales” “llaneros” que, con tácticas algo agresivas, lo persiguen unas cuadras, para que les compre uno de los miseros dulces, que seguramente invirtió con los últimos “pesos” que le quedaban. Lo insulta y lo manda a la mierda y el otro sujeto responde también iracundo, se percata de un agente por ahí y grita ¡Auxilio! Aquel foráneo huye, pero al menos se dio el gusto de “hacerlo correr”.  Ambos frustrados, el local como el visitante, se van más emputados a sus “hogares”.

La cereza del pastel llega. Un video muestra como un sujeto tiene a una mujer embarazada “raptada” y amenaza con matarla si se acercan él. Pide que lo dejen en paz. La gente se reúne e intenta a hacer algo, la policía llega y lo apunta con sus armas, el hombre sabe o intuye que no harán nada, aquí la policía no puede disparar, porque cada “balita” le descuenta de su sueldo, medida que se adoptó porque los mismos oficiales descargaban sus armas y revendían las municiones. Por su acento se detecta que es “veneco”, el video continúa, alguien se acerca a intentar detenerlo y en ese momento aprovecha para apuñarla a vista y paciencia de todos, irónicamente sería la gente en carga montón quien neutraliza y con algo de “ayuda” de la policía. Pasan las horas y se da la noticia que está muerta, aparecen fotografías del sujeto, una de ellas falsa, pero igual la gente pica el anzuelo. Al final aparecen “datos filtrados” un “chavista y santero” fue el culpable. Acto seguido la gente de una pacífica localidad que ya había sufrido un fenómeno de migración “colombiana” pero que en esa época las redes sociales no estaban en apogeo. Sale por las calles a despojarles de sus pertinencias y darles palo. Se comparten videos y la gente aplaude, el video particular de un pobre diablo que chilla y grita, mientras con un tubo metálico lo golpean entre dos y le destruyen sus cosas.

El gobierno que se supone con esto, debe reaccionar y darse cuenta de la problemática migratoria que los desbordó y sobre la posibilidad real de que criminales estén entrando con la “excusa de refugiados”, decide alinearse con el “pueblo” y seguir el discurso. Planea brigadas y dice hará controles más estrictos. Sin querer queriendo da carta abierta y expone a los “extranjeros”, la respuesta no se hace esperar en Caracas y en una localidad conocida por ser “tomada por ecuatorianos”, sacan de una tienda a patadas un pobre tonto que pasaba por ahí.

Los propios venezolanos contraatacan y ponen más leña en el fuego, sobre todo los “machitos” de “tuiter”, diciendo que cuando se recuperen harán lo mismo con todos los países que ahora los desprecian. Otros dicen, estos “cotorros” (así les llaman a los ecuatorianos) indios feos, vienen a darse de sabrosos y negarnos la entrada, ya verán.

Pero este “paisito” no es el único que reporta problemas con la migración. Otros los “amigos” de la “región” empiezan a sufrir ese fastidio migratorio. Y casos iguales se dan en Perú, Colombia y Brasil. Donde se han topado con criminales que bajo el manto de refugiados han venido a exportar su miseria.

Los venezolanos les recuerdan a todos. Que durante años recibieron migración de sus “vecinos” alevosos y que nunca los maltrataron o les hicieron de menos y que nunca les prohibieron el paso o les “solicitaron visa”. Peruanos y ecuatorianos contraatacan, diciendo que es falso, que les ponían apodos y los trataban como la patada, que muchos fueron a hacer trabajos que ellos no querían hacer y que además, los agentes fronterizos los “extorsionaban” con unos cuantos miles de dólares para dejarles pasar y que no era una “norma escrita” pero era la manera en que los “dejaban entrar”.

El círculo de la estupidez vuelve y las acusaciones de un bando y otro no acaban. Ahora estos países les pedirán visa, aplauden la medida, mientras los “invasores” no la comparten. Al final pasara lo mismo que cuando los “invasores” receptaban a los “ex invasores”. Y los agentes fronterizos extorsionaron y presa de la desesperación esa gente pagará por entrar a un medio hostil donde son “repudiados” y distara mucho del paraíso que esperaban.

Mientras tanto Guaidó y compañía, los “amiguis” del grupo de Lima. Seguirán haciéndole juego al juego y evadiendo el problema y pensando que con verso pueden solucionar una problemática real. La clase política alejada de los problemas “mundanos”, no sabe o no quiere saber, que el problema de Venezuela ya desbordó a la región. No es un problema de ellos solamente, y tampoco es tan fácil como decir, regresen malditos venecos hijos de puta y saquen a Maduro.

¿Creen que no lo han intentado? No vieron como una “tanqueta” les pasó por encima. No han visto los videos de como matan a un manifestante y acto seguido, ya muerto. Le siguen disparando y un perro callejero se acerca a ver por qué el escandalo y en “arrebato de felicidad” se ponen a “bailar con el perrito” sobre el cadáver de ese tipo. No han visto como en una morgue se ríen y hablan de los cadáveres como si de un frigorífico se tratara, mientras les llegan en camionetas un cargamento nuevo de muertos, que tienen amontonados ahí en el suelo y los patean como si fueran ganado.

Si fuera tan fácil la misma Cuba ya no sería ese parásito extorsionador de su propia gente a la que manda como sus esclavos en “misiones de salud” y de la que muchos escapan, aunque claro también habrá quienes amen ese “régimen” y no “escapen”.

Cuando estos seres autoritarios llegan al poder, una forma de garantizar su impunidad es aliarse con los militares y comprar a la cúpula o realizar cambios y ganar su “lealtad”. Ha pasado a lo largo de la historia, porque poder político y militar terminan siendo la fórmula del éxito.

Lo entendió bien Fidel Castro y lo entendió bien Chávez y lo entiende o quiero creer que lo entiende y le han explicado a Maduro. Que la supervivencia de su cúpula depende en gran medida de cuán dispuestos estén a inmolarse por la causa los “militantes” digo “militares”.

Un ejército putrefacto que está manchado con la sangre de su propia gente, desleal a su pueblo y corrupto. No es que los militares algún rato hayan sido paladines de la honestidad, siempre se han caracterizado por venderse como “prostitutas” o “extorsionar” al presidente de turno y sí que lo hemos sufrido acá. Sin embargo, en Venezuela llegaron al punto de fusionarse en la misma mierda, tanto el gobierno, como los jueces y los militares, están metidos en “chanchullos”.

Algunos comparan el éxodo venezolano con el ecuatoriano a raíz del fallido gobierno de Mahuad, en un intento de aligerar las “tensiones” y no se dan cuenta de la irresponsabilidad con su “discurso buenista” y comparaciones estúpidas para generar un “sentimiento de culpa” en la población local, que puede tener sus “arrebatos xenófobos” como ustedes llaman, pero que son tan víctimas de la negligencia del gobierno como los no nativos. Aparte de la crisis económica ambos casos tienen diferencias.

Quizá la diferencia más obvia es que el presidente ecuatoriano fue depuesto y mediante un golpe militar, se abrió paso a una “salida”. En el caso venezolano el “supremo líder” y no “Snoke” se ha dicho que ha ganado por “fraude”, a pesar que los “observadores” se han hecho de la vista gorda en los comicios realizados en Venezuela.

A diferencia del caso ecuatoriano en el año 2000. Maduro cuenta con el apoyo de las Fuerzas Militares a excepción de unos cuantos y “minúsculos traidores”. La cúpula “empresaria militar” maneja a su antojo negocios públicos y roba a mansalva mientras su “pueblo” muere “lentamente” o “huye”. Unidos el ejecutivo y el militar y de paso junto al poder judicial. El legislativo es mera “decoración” y su “existencia” al menos no ha mostrado ser lo suficientemente fuerte para forzar un cambio.

La irrupción de Juan Guaidó en el panorama internacional, con el reconocimiento de varios países a excepción del “eje del mal”, liderado por Rusia, China y Cuba, y sus acólitos. No ha cambiado el statu quo. Más bien nos ha dado un “gran turista” que pasa de gira por el “mundo” y de paso dice “escaparse” por las “narices” a Maduro, cuando más parecería un “arreglo” entre ambas “partes” porque ambos están cómodos con sus parcelas de Poder. El uno desde Vargas y el otro desde Caracas.

Maduro como hábil émulo de Chávez y de Castro (ambos). Sabía que parte de su supervivencia y la de su círculo del “mal”, se tenía fundamentar en el apoyo irrestricto de sus fuerzas armadas. Aunque un “loco” Oscar Pérez que lo tildaban de “desequilibrado mental”, intentaba sin éxito tomar el toro por los cuernos y sublevarse, dejando en evidencia y vergüenza a los entes oficiales, cuando una pequeña disidencia causaba estragos por unos días.

En épocas pre “interinas” en Venezuela. Cuando todavía campeaba en sus anchas el “commander”. Muchos de los países que ahora se desentienden del “drama” venezolano. Eran socios y mejores amigos del régimen chavista-bolivariano.  Aceptaban sin “disgusto” dólares e “inversiones” y hasta los más críticos del actual régimen, se declaraban fans de “juguito”.

Ahora pretenden tomar medidas “parche” y están esperanzados que Estados Unidos venga al rescate e invada a Venezuela y allí ellos “entrar” para no cargar sobre sus hombres el peso de una guerra. Pero Estados Unidos harto de tener que ser “el salva vidas” para que después le reclamen por muertos ajenos, parece no tener la intención de meterse a una guerra directa, que desencadenaría un conflicto mayor con la intervención de Rusia y China que salvaguardan su dinero, al ser acreedores de deuda “maduriana” y favores, sobre todo.

En este perverso ajedrez global, Venezuela no sería mas que insecto como varios países del mundo. La diferencia es que es, la “niña rica” con petróleo, y eso siempre desequilibrara la balanza y los “buitres” que la rodean.

Sudamérica debe darse cuenta que nadie “vendrá” a su “rescate” y no estar esperanzada en recibir las órdenes desde Washington o Moscú. Deben crecer un par de huevos bien grandes que nunca lo han tenido y que cada minuto que pasa y cada hora o día y año. Es una bomba de tiempo que puede estallar en sus países con el éxodo desbordado.

La solución es la que nadie quiere tomar por el costo político, económico y militar. Pero con la “reestructuración” de las “F.A.R.C.  E.P.V” (Empresa Pública venezolana) y un acuerdo de “paz” dedicado al fracaso desde el primer momento en que su mediador fue nuestra gran “amiga-extorsionadora” Cuba.  La solución es la “fascista-belicista” dirán algunos.

Dado que Nicolás Maduro ha acogido de brazos abiertos (mentira, ya llevaban tiempo grupos subversivos colombianos en Venezuela). Y también grupos extremistas yihadistas según los “rusis”, aunque según los “gringos” ellos no tienen nada que ver con la acusación de pretender usar los “insurgentes árabes” para tumbar a “másburro” si no que es culpa de Tareck Zaidan El Aissami Maddah, o más conocido como Tareck El Aissami “ex vice” de Venezuela y actual “Ministro del Poder Popular para Industrias y Producción Nacional” y “Vicepresidente para el Área Económica” y sus “nexos terroristas”.

Sea como sea, la intentona de los “chavistas” es desestabilizar más la región y si Maduro es tan “burro” para usar a las F.A.R.C.  “EPV” como brazo ejecutor de una política de acoso a Colombia y asesinato, no es descabellado que intente propagar la peste a países cercanos, dentro de los que se puede topar con el “gigante sudamericano” Brasil y la “pequeña república” de Ecuador. Este problema dejó de ser cosa de los venezolanos para pasar un tema de Sudamérica que nunca ha sido unida.

El defenestrar a Maduro o mejor dicho aniquilarlo que eso es lo que esperan que haga E.E.U.U. o la Unión Europea, no pasará por sus manos, al menos no en el corto plazo. Esto se pudo evitar cuando se prendieron las alarmas de escasez y vinieron las primeras oleadas venezolanas, aunque ahí no les importó, pensaron que se “solucionaría mágicamente” y sería menos grave, pues ya ven lo que pasó.

Si llegó hasta este punto del artículo y piensa que nosotros ni los países de la región, tenemos por qué hacernos cargos de los desatinos venezolanos ni el gobierno corrupto que “ellos eligieron”. Pues tiene mucha razón. Pero ya ha visto la inutilidad de los gobiernos “cómplices amigos” y sus medidas parche, esperanzados que sean los “gringos” como en las películas, quienes bajen del “cielo a repartir democracia”.

Una guerra es irresponsable y generará un flujo más grande. Es una posibilidad real y muy triste. Pero las medidas “negociadas” no aseguran nada en caso que llegaran a unas elecciones, con un sistema electoral “amañado” a favor del régimen, y seguro con parcelas de poder todavía distribuidas para boicotear al “nuevo mandatario”, pensando en un nuevo “retorno” para demostrar “que ya ven”, no éramos nosotros.

Pero qué tenemos que ver el “resto” en “eso”. Fácil, los gobiernos sudamericanos (y también de otras partes del mundo) veían con buenos ojos a Venezuela y recibían fondos de la misma. Incluso cuando ya la situación empezó a deteriorarse, pero no era tan crítica, apoyaban con su silencio cómplice y cuando ya estalló, aun así, se hacían los tontos. Les costaba admitir la situación y daban largas, hasta que el fenómeno migratorio los desbordó no empezaron a desconocer a su “ex amigo y financista”, ahora cargan con los hijos del “fracaso chavista” que ellos alguna vez apoyaron y sonrientes se tomaban fotos.

Una manera de enmendar sus errores será haciéndose cargo del monstruo al que apoyaron indirecta o de manera directa. Aunque como la hidra, cortarás una cabeza, pero aparecen más y nada es garantía que el “chavismo muera” del todo. Sí puede ser una manera que por fin en Sudamérica se pongan los pantalones y se unan por PRIMERA VEZ EN SU VIDA, en una “coalición liberadora” a su “amigo” y dejen de esperar lo que digan las grandes potencias del “mundo mundial”, suena demasiado lindo, pero no pasará.

Pero es una de las alternativas “reales” que les quedan. “Los maricos mamaguevos” ya pelearon su batalla y están siendo neutralizados y acribillados y viven con miedo y hambre y la está perdiendo y feo (no les suena a una “isla” peleada con los “gringos”), mientras unos cuantos pele vergas del régimen “chabestia” viajan y comen en los mejores lugares. Venezuela es la “neo Cuba” y una versión peor incluso que ellos en sus “años dorados fidelinos”. El reloj sigue su marcha y entre la baraja de las opciones la militar suena cada vez más fuerte, con todos los riesgos que significa para los “protagonistas”.

Es el momento de que tomen acciones contundentes o el “vecino les seguirá incomodando”. Tanto que hablan y se quejan del “imperialismo” y “romper las cadenas”. Liberen a un pueblo “hermano” de las garras del imperialismo cubano, norcoreano, iraní, gringo, ruso y chino, entre otros.

Y de paso se liberan “ustedes” del imperialismo “yankee” de tener que pedir permiso a ellos para “actuar” cuando ustedes que la sufren y viven de cerca esa “realidad”, quieren que alguien a miles de kilómetros se conduela y trata de entender eso que viven a diario.

O si no, seguirá siendo el “pueblo” tanto el que está en tierras de abundante petróleo, como el que está en el “exilio” y los “vecis anfitriones”, quienes sigan sufriendo mientras ustedes van de gira en gira y hablan de lo que “quieren hacer” pero “nunca harán”.

¡BASTA YA!

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1 reply »

  1. ECUADOR PARA LOS ECUATORIANOS.
    LOS INVASORES SOLO QUIEREN DESTRUIR LA DÓLARIZACION. LOS PATRIOTAS NO DEBEMOS PERMITIRLO.

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