El AS² de los Deportes

¿NACEN O SE HACEN LOS CLÁSICOS? ¿EL “SUPER CLÁSICO” QUE YA NO ES MÁS “CLÁSICO”? ¿EL “NEO” CLÁSICO REGIONAL? ¿CÓMO NACEN LOS CLÁSICOS?

POR: Joyce de la Plaza

El fútbol capitalino se ha caracterizado por la “sobre población” de equipos que ha tenido a lo largo de la historia del campeonato local. Incluso tal sobre población generó la preocupación en los “amigos de occidente”, directivos del fútbol guayaquileño.

Que veían un poco injusto la cantidad de equipos serranos (y específicamente “pichinchanos”), frente a los costeños y siempre intentaban reformar el campeonato para que aparte de los dos descendidos de cajón a la Serie B. También se vayan y no la B, si no directo a Segunda (Tercera Categoría) el peor ubicado de la tabla general de A.F.N.A. (Pichincha). Así descendieron algunos cuántos equipos en los primeros años de los 70s. Uno de los casos más sonados es el de Liga Deportiva Universitaria de Quito, que, habiendo hecho una campaña pésima, no era quien debía descender, pero dado el pedido de disminuir equipos de Quito, ocupó el lugar que le pertenecía a Macará. 

Curiosamente L.D.U. y Aucas se encontrarían en la división de “deshonor” y jugarían por el ascenso. En el famoso clásico de la “neblina”, donde se dice que el Atahualpa quedó copado con aficionados de ambos clubes y mucha gente afuera, incluso es las gradas de acceso, lo que pudo haber significado una tragedia si algo malo ocurría. Pero no sucedió.

Liga ganó el partido a su “clásico rival” por 3 a 1. Dicen algunos “picantemente” que Liga tomó ventaja ese partido por la neblina. Ya que, al jugar con su uniforme titular blanco, en vez de su uniforme alterno rojo, sacó “ventaja” de la situación climática al confundirse con la “nubosidad” y así poder ganarle a Aucas.

Las malas lenguas dicen que, la no presencia de Aucas y Liga en Serie A. Significó una importante perdida económica para el fútbol capitalino, que tenía a El Nacional, dando sus primeros pasos en primera y generando una base sólida de hinchas pero que aún no generaba la masiva base de seguidores, que se terminaría de consolidar con el primer “tricampeonato”. Al Deportivo Quito que, si bien tenía una hinchada numerosa, no estaba haciendo una buena campaña en el torneo y que había estado en la B pero que ascendió a media temporada, a la Universidad Católica que también era un joven equipo que tenía pocos años respecto al resto y no tantos aficionados. Y al América de Quito un equipo de “barrio” y con grandes plantillas que había estado cerca de ser campeón dos veces, pero que no le había alcanzado y tampoco pasaba por un gran momento.

Dato curioso, estando en Segunda Categoría se les había prohibido usar el Olímpico Atahualpa a ambos equipos y un descuidado y en desuso Estado de El Ejido, más conocido como “El Arbolito”, había cerrado años antes. Por lo cual actuaron ambos en el que se suponía era el “estadio de Liga Deportiva Universitaria” pero que casi no lo usaba.

El Estadio Universitario o César Aníbal Espinoza ubicado en la Universidad Central. Ahí Liga repletó el “pequeño estadio” y Aucas similar. Hasta que se tuvieron que ver las caras para ascender y el resto de A.F.N.A. tuvo que ceder el Olímpico Atahualpa para el tan famoso “clásico”.

Dos equipos que no pasaban por su mejor momento convocaban más que el subcampeón nacional “militar”. Sorprendente si no fuera porque ambos ya tenían una historia que nacería a finales de los 40s.

A pesar que Liga tiene como antecedente el equipo “universitario” de 1918.  Que ya usaría los colores que tanto han caracterizado a L.D.U. EL BLANCO AZUL Y ROJO CAMPÉON, como dice la estrofa de su “himno”.

Para 1930 nace con el nombre que le conocemos actualmente. Liga Deportiva Universitaria de Quito, usando dos “clásicos uniformes”, la titular blanca con un triángulo invertido y las letras UC dentro del mismo, y un uniforme similar, pero de color azul para la alterna, que intercalaría hasta 1940 que deja de usar el escudo “original” para pasar a una U roja y como uniforme alterno camiseta roja, pero con una U blanca.

Aucas nace quince años después de L.D.U. de la idea de un trabajador de la gerencia del Departamento de Relaciones Industriales de la Royal Dutch Shell. El holandés Maruis J. Federicus Hulswit. 

La rivalidad prácticamente nace con el Aucas. En el Campeonato Amateur de Pichincha o “Copa Quito” (todos eran equipos de la capital). Los antecedentes de esta competencia datan de 1922.

Los duros de aquella competencia en los primeros años, fueron Sociedad Deportiva Gladiador, Club Círculo Ecuador, Club Titán y Club Gimnástico.

La irrupción de Liga en el torneo, coincide con la decadencia de Gladiador, dos años después del nacimiento de la “U” bajo su nombre actual. Esta gana la competición del año 1932. Gladiador quien había sido Heptacampeón consecutivo. Logra al año siguiente volver al podio y ganar su título número 10.

Gimnástico logra un tricampeonato en las siguientes temporadas, Gladiador eventualmente volvería a pelear torneos, pero ya no con la misma fuerza, a pesar de eso seguía siendo uno de los clubes más populares de Quito en el “amauterismo”. Un año antes del nacimiento de Aucas. El Gladiador ganaría el que sería su último título y firmaría su acta de defunción años después. La estrella número 13.

El fin de una época se acercaba, pero nacía una nueva. Aucas tuvo de “sparring” a L.D.U. antes de ser aceptado en el torneo amateur y la venció con contundencia. Quien pensaría que a raíz de ahí nacería una de las rivalidades más fuertes de la capital durante varias temporadas hasta su decadencia, pero ya llegaremos a eso.

A “rey muerto”, rey puesto. Aucas el mismo año que nacía, era aceptado en el torneo y lo ganaba. Pero no sólo eso, si no que se daría el lujo de ser campeón cinco veces consecutivas y tres de ellas invicto, despachando a dos grandes rivales con los que luego se vería las caras en los torneos provinciales y en los campeonatos nacionales. Sociedad Deportiva Argentina (actual Sociedad Deportivo Quito) y Liga Deportiva Universitaria.

Atrás quedaba la era de Gladiador, Titán, Sacramento, Gimnástico y Círculo del Ecuador. Se venía la era de Aucas, Argentina y Liga.

Nacieron dos rivalidades importantes. Aucas vs Liga, el “super clásico” que enfrentaba a los “aniñados” o “pelucones” contra el “pueblo” que estaba representado en Aucas. Lo cual es irónico ya que Aucas había nacido por todo, menos por el pueblo, si no bajo el cobijo de una transnacional multimillonaria como la Shell. Liga en cambio era una institución “amateur” mismo, que era cobijada por la Universidad Central, que de entre sus tantas cosas, tenía a un equipo de fútbol, pero que en sí no era la prioridad, sólo era un añadido, y a veces los mismos jugadores tenían que ingeniárselas y financiarse. A pesar de eso, los consideraban “aniñados” o “cauchos” dado que en esas épocas el entrar a la “universidad” era considerado cuestión de sólo de los de “buena cuna” o la “élite” quiteña. Mientras que el “auquista” era el zapatero, carpintero, panadero, etc. El liguista era el “abogado”, el “doctor”, el “ingeniero”, el “arquitecto”, etc.

Aunque con el pasar del “tiempo” esa “barrera” se fue difuminando y a los liguistas se les encontraría otro “apodo” o intento de “insulto”, pero ya llegaremos a eso.

Otro de los “clásicos” que nació, sería el Argentina contra Aucas. El “clásico” del pueblo, entre los “placeros” (el equipo de la plaza del teatro) posteriores “taxistas” y los “indios” que eran los “auquistas”.

Indios no sólo por su “raigambre” popular y su hinchada que nace del “pueblo”, sino porque el escudo lleva a un huaorani, una tribu característica del “oriente” o “Amazonía” ecuatoriana. Y que por lo que también se les llama “orientales” a sus hinchas.

Aucas volvería a ganar un torneo el año después de que Argentina le arrebatara el título. Pero algo pasaba, Liga ya no era la misma mansa “paloma” de antes, y a pesar que no pudo ganar en la etapa de predominio de Aucas. Ya no era tan fácil ganarle un partido a Liga, que era el “pato” de turno de Aucas y la frase “clásico es ganarles” ya no aplicaba a una Liga cada vez más fuerte.

El campeonato amateur llegaría a su fin. Pero Liga cerraría esa etapa ganando el “bicampeonato” y a pesar que esa era se cerraría con saldo favorable en el historial para Aucas frente a Liga, las distancias se habían acortado un poco.

Durante esta etapa del “amateurismo” Aucas lograría 6 campeonatos, Liga lograría 3 y Argentina lograría 1.

El extinto Gladiador sería el más ganador con 13 títulos. Club que llegaría a ser el más popular de Quito, pero que perdería su “idolatría” con el nacimiento de Aucas y su Penta campeonato, a pesar que años antes el Gladiador había conseguido un “heptcampeonato”.

La gran hinchada que obtuvo Aucas gracias a sus grandes campañas, se mantendría por los próximos años, incluso llegando a tener hinchada en los alrededores de la provincia y otras ciudades por sus giras y amistosos. Sus colores “oro y grana” que representaban en realidad a la Shell, para coincidencia o no, eran los mismos colores de la Provincia de Pichincha, y en una etapa donde se jugaban juegos nacionales y campeonatos por selecciones provinciales y se establecían los cimientos para la rivalidad de Guayas y Pichincha, la selección de Pichincha era prácticamente el equipo de Aucas, que le hacía grandes partidos a selecciones nacionales e internacionales.

La llegada del campeonato “interprovincial” que mezclaría a equipos de Pichincha y Tungurahua. Sería el caldo de cultivo para que L.D.U. gane más adeptos fuera de la ciudad que en la misma. También hubo otra novedad. Sociedad Deportiva Argentina, pasaría a llamarse Sociedad Deportivo Quito, ya que había una prohibición de usar “nombres de países” para los equipos de fútbol.

Un año después de la “muerte” del Campeonato Amateur de Pichincha. Nace el Campeonato Profesional Interandino o más conocido como el “interprovincial”.

Liga lo inauguraba ganándolo a nada más y nada menos que su rival de “siempre”, el Aucas.

Un año después, Argentina rebautizada como el Quito, inauguraba una era de gloria para su equipo. Aquí nace la famosa “academia” o “akd”. El Quito haría lo que Aucas y Gladiador, habían hecho antes en el “amauterismo” pero ahora en el profesionalismo. Ganaría un “ttricampeonato” que si bien quedaba corto respecto al “heptcampeonato” de Gladiador y al “pentacampeonato” de Aucas. Era una hazaña “similar”, la “acadé” derrotaba dos años consecutivos a la “U” y se coronaba tres veces campeón y consecutivo, ante Aucas.

Ese mismo año. Nace el campeonato ecuatoriano de fútbol, que coronaría a Emelec como el primer campeón, aunque de nacional no tenía nada, era más bien un torneo donde participaban los campeones y vice campeones de Guayas y Pichincha y la condición era que no se enfrenten entre sí los equipos de las mismas asociaciones.

Aucas quedaba último del “campeonato nacional”, el Deportivo Quito quedaba tercero y Barcelona segundo, completando el medallero Emelec como primer lugar y campeón.

El “experimento” no agradó y generó polémica. Y durante las dos ediciones siguientes se paralizó por considerarlo “injusto” y “poco representativo” además que los torneos “provinciales” y la pobre infraestructura del país, no permitían la “interconexión” para los traslados de los equipos de fútbol.

Volviendo a Pichincha. Liga había aprendido de sus errores y estaba lista para volver a resaltar o brillar. Se empezaba a forjar una identidad futbolística que para finales de la década se la conocería como la “bordadora”, es en estos choques con equipos ambateños como Macará, que nace “otro clásico” un “clásico interandino”.  Liga empieza a ganar aficionados de “provincia” o como se les llama en Quito, “chagras”.

Liga queda campeón en 1958. Aucas vuelve a obtener el “cetro” en 1959. Liga gana el bicampeonato 1960 y 1961 con el debut de un joven que posteriormente sería “ídolo” en Liga y de la afición “quiteña” Paúl Fernando Carrera Velasteguí, curiosamente nacido un once de enero de 1945, casi un mes antes que el nacimiento del “némesis” de L.D.U. Q. El Aucas.

Conocido en el mundo del fútbol como “Polo” Carrera.

Aucas volvería a por el título en 1963. Un Politécnico anteriormente llamado “España” sería el campeón de 1964. Año en que los equipos de Guayaquil desistieron de participar en el “torneo” ecuatoriano, que había vuelto para 1960. Deportivo Quito había dejado a un lado el torneo “provincial” para centrarse en el campeonato ecuatoriano. Mientras que para L.D.U. y Aucas todavía era “prioridad” jugarlo porque a nivel del campeonato ecuatoriano, estaban con la nota “pendiente” y a veces “reprobado”. Ninguno podía refrendar lo que “significaban” a nivel “provincial” a nivel “nacional”.

Un nuevo equipo llamado Universidad Católica, con apenas unos 4 años de existencia irrumpía en el fútbol. Y derrotaba a Liga para ser campeón interprovincial de 1965.

Los últimos coletazos del campeonato provincial se estaban dando. Liga tenía equipazos y llegó a ser tres veces subcampeón interandino. Le faltó la puntillada final.

En una época donde algunas familias mandaban a sus hijos a estudiar a Quito o Guayaquil la universidad. La Universidad Central recibió una “oleada migratoria” especialmente de ciudades cercanas a Quito. Muchos de los que estudiaban en la central, y quienes eran aficionados al fútbol, adoptaron a Liga como “su equipo”.

Ya los de Liga no eran “simplemente unos cauchos”, “aniñados”, “señoritos”, “acomodados”. Ahora la hinchada de la “U” eran unos provincianos llamados “chagras” como motivo de burla por parte de los otros equipos, en especial los del Deportivo Quito, que se consideraban el equipo de la ciudad, al ser el primer campeón de Pichincha y de Quito en ser Campeón Ecuatoriano, algo que equipos más viejos como Liga, no lo habían logrado, y el “más popular” de Quito que todavía era el Aucas, tampoco. La hinchada de Liga había crecido y ahora no sólo eran señoritos de la “high class” sino que ahora estaban compuestos de “chagras” o no quiteños que podían ser de buenas familias de provincia, como ser algún pobre diablo que fue al fútbol en el estadio Bellavista y vio a Liga jugar ahí.

Quizá por eso y más. Ambato es considerada la “segunda casa” de Liga Deportiva Universitaria, donde Liga es bien recibida y ha hecho de local varias veces, cuando ha estado impedida de jugar de local, cuando jugaba en el viejo Atahualpa, o ya en la era “actual” donde ejerce la localía en el Rodrigo Paz Delgado.

Liga tenía cuatro títulos y estaba empatado con el Quito. Además, su rival que antes era el “cuco”, Sociedad Deportiva Aucas, estaba de capa caída y cada vez los duelos entre la “U” y los “orientales” se desencantaban más para la Liga que para Aucas.

Si Aucas había tomado la posta e “idolatría” en Quito, tras la muerte de Gladiador y había brillado los últimos años del “amateurismo”, Liga había hecho lo propio durante el “profesionalismo” y los últimos años del campeonato provincial.

Liga volvería a ganar un bicampeonato 1967-1968. Este equipo sería precisamente la base del equipo que le daría a Liga el primer campeonato nacional de su historia un año después.

El final de esta era terminaría con una Liga con 6 campeonatos y 5 subcampeonatos. Un Deportivo Quito con 4 campeonatos y un subcampeonato, y un Aucas con 2 campeonatos y subcampeonatos. El medallero lo completaban Politécnico y Universidad Católica, España había sido subcampeón y América también, un total de 5 subtítulos para ambos.

La “bordadora” que se había gestado en los “interprovinciales” y que había enamorado a “chagras” y “no chagras” estaba lejana a ese equipo “amateur” que sufría por ganarle al equipo “rico” pero “popular” como Aucas. Aucas ya no era más el “cuco” ante Liga.

No obstante, la “rivalidad” persistía aparte de los estratos sociales a los que representaron en algún momento de su nacimiento. Habían sido rivales en lo amateur y en lo provincial. Ahora iban a formar una nueva historia en los torneos nacionales.

Otras rivalidades capitalinas que también generaban interés, como Sociedad Deportivo Quito vs Liga, con quien habían peleado palmo a palmo los títulos provinciales. También El Nacional vs Deportivo Quito aparecía como un partido atractivo, que de hecho es el único partido que El Nacional está empatado en estadísticas globales en triunfos de ambos.

Aucas vs Deportivo Quito también concitaba interés de la afición capitalina. Al igual que un naciente, aunque no tan relevante “clásico universitario” entre La Universidad Católica y Liga Deportiva Universitaria.

Militares vs Universitarios era otra rivalidad, que aparte tenía tintes políticos. Un equipo nacido de la voluntad de las fuerzas militares versus un equipo nacido de una universidad, la “fuerza bruta” versus “el cerebro” o “la intelectualidad”. El Nacional vs Liga. Dictadura vs Democracia.

América de Quito versus el resto de A.F.N.A. también eran buenos partidos sea con Liga, Quito, Aucas, Nacional, Católica, Politécnico a pesar que el resto de equipos lo desbordaban en el historial de enfrentamientos al “cuadro cebollita”.

Muchos dicen que los clásicos “nacen” no se hacen. Sobre todo, en Guayaquil. Actualmente se dice que Liga y Aucas ya no es más un “clásico” o peor aún “super clásico” ya que la diferencia es abismal.

Algo de razón pueden tener. Ambos clubes habían dominado diferentes etapas del fúbol quiteño y pichinchano. El primer campeonato para Liga fue un punto de inflexión en esta rivalidad.

Liga ya tenía su primera corona y Aucas todavía no obtenía ningún subcampeonato siquiera. Para 1973 que se enfrentan en Segunda. Liga terminaría hundiendo a Aucas y volvería a la Serie B para luego volver a la Serie A y quedar bicampeón en 1974 y 1975, Aucas le tomaría un año más regresar a primera y no pudo ser subcampeón tanto en 1969 que Liga quedaba campeón como en 1974. Liga ganaba adeptos cada vez y más, de los pocos que festejaban en la vieja pileta en 1969, ahora eran cientos de miles. Liga se daba el lujo de volver a Libertadores y llegar a semi finales. 

Aucas tuvo que esperar 56 años para jugar su primer torneo internacional. Una Copa Merconorte en 2001. Y 59 años para jugar un torneo de mayor peso como la sudamericana en el año 2004.

Liga esperó 40 años para jugar un torneo internacional. La Libertadores de 1970. Torneo que no ha jugado Aucas hasta ahora.

A pesar de eso, la etapa de mediados de los 70s y mediados de los ochentas. Marcaría el destino diferente para ambas escuadras. Liga empezaría a forjar una “paternidad” en “el super clásico” con Aucas y mientras los albos eran protagonistas del campeonato local hasta principios de los ochenta, aún con un descenso en el 78. Aucas tenía cuatro descensos en esa época. 1974, 1977, 1979, 1980, 1982.

A pesar de eso, el equipo volvió y logró armar interesantes planteles e incluso traer a un uruguayo de apellido Berrueta, que era un tanto “indisciplinado” y “buena copa”. Liga por su parte vivía una etapa gris después de 1982.

La balanza estadística contra El Nacional que era un partido con “ribetes de clásico” empezaba a lucir más favorable a ellos, cuando estos obtenían su segundo tri campeonato en el 84. Deportivo Quito a pesar de no quedar campeón desde 1968, hacía “mejores papeles” que Liga y Aucas.

A pesar de eso, Liga había logrado mantener una ligera ventaja sobre los “chullas” y contra “los orientales” cada vez se despejaba más en el historial.

La capital definía sus afectos y desafectos, Liga quien había enamorado en la etapa “interandina” y parte de los 60s y 70s, tenía una base sólida de “aficionados” una secta de masoquistas que vivían anclados en el recuerdo de Polo Carrera, Gustavo Tapia, los hermanos Larrea, J.J. Pérez, Francisco Bertocchi, Oscar Subía, Walter Maesso, Gem Rivadeneira, José María Ocampo, Eduardo Zambrano, Hugo Mantilla, Roberto Ortega, Enrique Portilla, entre tantos otros.

Ahora era sólo un viejo recuerdo del “pasado inmediato”. Mientras que para Aucas cada vez quedaba más lejos la época dorada del gran Gonzalo Pozo Ripalda, Luis Montenegro, César Garnica, Armando Zurita, Leonardo Andrade, Jorge Naranjo, Jaime Cueva, Luis Lozano, Gonzalo Góngora, Américo Maidana, Fulgencio Santander, Ubiracy Da Silva, Héctor Siles, entre otros.

Ambos equipos deambulaban por la “A” y parte del “boleto” de salvación del año, era ganarle al “clásico rival”. A pesar de las campañas discretas de ambos, los “super clásicos” todavía generaban un interés especial en el público capitalino; que llenaba los estadios, sobre todo si alguno de los dos, estaba peleando por “algo” aunque al final se “desinflara”.

La incorporación de Carlos Ernesto Berrueta a Aucas y de Janio Pinto a Liga, lograrían volver relevantes de nuevo a ambos clubes. Que volvieron a realizar campañas interesantes, incluso revista estadio le dedicaba portadas al “super clásico” y una foto de ambos capitanes en sus clubes.

El Nacional dominaba en la palestra del fútbol ecuatoriano junto con Barcelona, ambos eran los rivales a vencer, pero era muy difícil ganarles, aunque a Liga le iba mejor con Barcelona que con El Nacional por alguna “extraña razón”.

A pesar que los clásicos “nacen”, En Guayaquil la irrupción de Filanbanco le ponía calor al campeonato. El equipo de los banqueros Isaías, armaba buenas plantillas y competía a alto nivel. Emelec después del “camisetazo” de 1979, pasaba deambulando y su única esperanza de salvar sus malas temporadas, era ganarle Barcelona o empatarle y así salvar el honor. El clásico del astillero se había devaluado. Querían armar un “nuevo clásico” con Filanbanco, pero ese equipo simplemente no tenía arrastre, aunque lo que no tenía en hinchas, lo compensaba con los grandes equipos que armaba.

Finales de los ochenta reviven a Emelec después del “monumentalazo” y la obtención del campeonato ante el Deportivo Quito. Liga se quedaba a poco o nada de acceder a la final, pero un viejo conocido como Macará, lo pulverizó en las primeras fechas y el gol diferencia sería lapidario para que pasen los “chullas”.  

El fútbol como la vida, no es estático y tiene sus ciclos. Incluso algunos dolorosos que han llevado a la “muerte” a algunos equipos. En los primeros párrafos les decíamos que en Guayaquil se quejaban de que había mucho equipo “serrano-pichinchano-quiteño”.

En el amateurismo “guayaco”, equipos como General Córdova, Panamá, Club Sport Patria, Norte América eran los “duros”, pero tras el surgimiento de Emelec y Barcelona, empezaron a quedar relegados. No obstante, los “ídolos del astillero” distaban de tener el gran palmarés que tienen ahora.

El “clásico del astillero” se afianza en los cincuenta. Con el Torneo Profesional de Fútbol División de Honor o más conocido como Campeonato de Guayaquil Profesional.

Aunque en los primeros años no dominaron Barcelona ni Emelec. Ya a mediados de los cincuenta despuntarían y junto con Patria y Unión Deportiva Valdez. Se repartirían los títulos y también con un Everest que vería nacer a un Alberto Spencer.

Al final Barcelona y Emelec quedarían empatados en títulos con 5 cada uno, pero Barcelona estaba por encima ya que tenía 7 subcampeonatos frente a los seis de Emelec.

Las grandes “rivalidades” se consolidan precisamente aquí, aunque nacen en el “amateurismo”, para suerte de los del astillero, sólo Emelec que era de los “grandes” había descendido, pero volvería rápidamente a la Serie A, esto hablando en la era de los torneos “nacionales”.

 Barcelona no ha jugado en la “B”, salvo una polémica en 1958 cuando en este “provincial” tendría que irse a la B, pero uno de los equipos que participan en el torneo como Valdez (no confundir con Valdez Sporting Club) estaba sin apoyo económico y por ende no podía mantener al equipo y en virtud de eso, dejaba un cupo vacante en la serie de honor del fútbol guayaquileño, por tal motivo Barcelona no descendía y pudo afianzarse en el torneo de Guayaquil como uno de los máximos ganadores del mismo.

Como verán tanto en Guayaquil como en Quito, sus “cuadros populares” no siempre fueron los “más grandes” y tampoco los más “ganadores”, antes de ellos hubo otros equipos que dejaron huella y nombre pero que ahora “andan desparecidos” del fútbol “profesional”.

A pesar de eso, el “clásico astillero” trascendió más por influencia de las radios y televisión afincada en el “puerto principal” aparte de las grandes campañas de Barcelona a nivel internacional y su predominio en la época de los ochenta, sobre todo. Donde despunta su “idolatría” a nivel nacional. Y para quién no gustara de esos colores tenía un abanico de opciones, pero en realidad solo “dos”, si era serrano y no había sucumbido a la “fiebre amarilla”, podía optar por abrazar a El Nacional y si era costeño y guayaquileño, podía abrazar a Emelec, aunque este último también tuvo una década de llorar, de no ser por el campeonato de 1988 que en algo amagó su “deambular” en la serie de privilegio.

Cambia todo cambia dice una canción. Nada se queda “estático” y El Nacional había tomado un lugar como representante del fútbol serrano y quiteño y era el “némesis” de los amarillos. El cuadro “militar” dio pelea a Barcelona en los ochenta y se empezó a hablar de un clásico “nacional” con el cuadro “amarillo”, a pesar que como ahora lo hacen, antes también. En la costa negaban que fuera un “clásico” para ellos “el único clásico del Ecuador” era Barcelona vs Emelec, a pesar que Emelec era una escuadra en horas bajas y que no concitaba mayor interés en la serranía con “cuatro pelagatos” contados cuando visitaba el Atahualpa.

A El Nacional ya le quedaban “cortos” sus “clásicos locales” contra Deportivo Quito y Liga, donde en este último, había empezado a distanciar con una ventaja importante de partidos ganados ante una cada vez más “débil” Liga. Aucas y Católica ya no figuraban mucho como “rivales de peso”. Y América era el cliente preferido de todos los equipos, a pesar que en los sesenta y setenta era un hueso duro de roer, estaba a punto de descender para “siempre”, salvo que no fue para “siempre” ya que han vuelto este 2019 a la “A” y parece que se irán por las mismas a la “B”.

Para los noventas, El Nacional todavía era un protagonista, pero fue el turno para que resucitaran Emelec primero y Liga después.

Liga inauguraba la década ganándole en el último partido de la liguilla a Barcelona, en un año “crítico” para todos los equipos. Ya que el “ídolo” era “subcampeón de América” y varios niños de todo el país afianzaron su “fanatismo” torero, si ya gracias a las campañas de principios de los setentas y la gran década de los ochenta. Los “canarios” habían ganado gran hinchada a nivel nacional. Ahora más que eran los únicos finalistas de una Libertadores.

Ese día, muchos chicos tenía la oportunidad de elegir al equipo que seguirían o al menos ya mostrar algún interés por algún cuadro. Para desgracia de Barcelona, Liga ganaba el campeonato y una generación de “albos” nacía, era cierto que Barcelona quedó segundo de América, pero ante Liga no pudo quedar campeón nacional.

Triste año para el “super clásico”, con el descenso de Aucas para variar, otra vez a la “B”. Un Super Clásico cada vez más devaluado. Que sin embargo volvió con “fuerza” ya que en 1992 Aucas volvería a la “A” y tendría un período de estabilidad. A su regreso a primera, golearía a Liga para sorpresa de los “albos” y en su cancha, la “caldera del sur” por 3 a 0.

Parecía un nuevo comienzo para los Aucas vs Liga, pero fue sólo un espejismo. De ahí en más, Liga se acostumbraría a ganarle la mayoría de duelos disputados ya sea en el Atahualpa o en El Gonzalo Pozo Ripalda. La gente se burlaría del tal “super clásico” y dirían, la “clásica victoria de Liga es, no clásico”.

La era de la resurrección de Emelec, traería consigo la era de la televisión “nacional” que en realidad era la “televisión guayaquileña”, con gente parcializada a favor de Barcelona en su mayoría y unos cuantos de Emelec. Una nueva generación “serrana” de emelecistas crecía, y el “clásico del astillero” tomaba tintes de partido “nacional”. El bicampeonato de Emelec y la semi final en Copa Libertadores de 1995, lograrían generar un gran interés por el “cuadro azul” donde muchos se hicieron “azules” para dar la contra a la “antipatía” de los “barcelonistas”.

El Nacional había dado un “Monumentalazo” en 1992 y daba vuelta olímpica en Guayaquil. Sin embargo, a pesar de esa gran campaña, las “mejores épocas” del “bitri” ya habían pasado, pero todavía lograba ser protagonista, aunque ya no con el poderío de antes. Eso sí, así como para Liga era “clásico ganarle al Aucas” para El Nacional se volvió “clásico ganarle a Liga” y el partido para los “rojos” era mero “trámite” mientras que para Liga si le ganaban a El Nacional al menos un partido de los tantos que disputaban, ya era bueno. Así que los “nacionalistas” seguían posicionando el “clásico nacional” contra Barcelona e incluso la televisión cayó un poco en el juego, aprovechando el tirón del “nacho” en la “sierra”.

Deportivo Quito le daba pelea al “nacho” y a todos, pero por alguna extraña razón con Liga a pesar de ser buenos partidos, los albos seguían llevando una ventaja, eso sí, El Quito aparecía en “liguillas” que a veces Liga no lograba entrar y peor Aucas.

Barcelona empezó a obtener buenos triunfos en Quito contra Liga durante esta década, aún así el partido se había vuelto “picante” para la gente de Liga no tanto para los “barcelonistas” que más era una oportunidad para encontrarse con su hinchada quiteña. Emelec también pellizcó buenos resultados ante la “U” en Quito en esta década, Liga estuvo al borde del descenso también.

El “Super Clásico” que muchos dicen murió en los años 2000, en realidad para mediados de los noventas, ya estaba “muerto”, aun cuando ambos metieran como 15 000 espectadores, raros eran los casos en que metían unos 30 000 o 40 000 en el viejo y querido Atahualpa.

El fútbol capitalino estaba en sus bajas, con El Nacional como único representante y el Deportivo Quito como animador que moría siempre al final.

La hinchada de Aucas iba disminuyendo y la de Liga se había estancado en viejos “nostálgicos” que les habían heredado la afición a sus hijos y no porque en verdad el equipo invitara a soñar. No obstante Liga hizo algunas presentaciones fuera de Quito, en Ibarra y Ambato, jugando de local. Con sorprendente respuesta del público. Liga todavía mantenía contacto con sus hinchas “chagras” pero era claro que si L.D.U. no ganaba algo en los próximos años, seguiría perdiendo hinchas, por más que dejaran entrar gratis al estadio a los niños.

La llegada de Casa Blanca, se veía como nuevo capítulo para Liga y para el despertar de viejas y nuevas rivalidades. La llegada del Estadio de Aucas para los “orientales” no supuso ninguna “mejoría” y más bien su localía se hizo débil y todos le ganaban en el sur.

Pero para Liga la historia fue diferente. Con la llegada de la entonces “Casa Blanca”. Liga empezó a revertir los malos números de local que había estado acumulando desde los ochenta y parte de los noventa.

Quizá, todavía en sus “buenos tiempos”, El Nacional fue el único equipo que le hacía calor y sufrir en “Ponciano” a los albos. Que podía sacar victorias “fácilmente” el resto en cambio se les complicó.

De 1997 a 2009 Ponciano fue el cementerio de los equipos guayaquileños, donde un Emelec apenas acumulaba unas tres victorias y pocos empates y más derrotas.

Los números con el Club Deportivo El Nacional empezaron a emparejarse como en los 70s donde Liga llegó a estar por delante y por poco tiempo.

Deportivo Quito y Deportivo Cuenca eran a quienes mejor les había ido en Ponciano, aunque así mismo a Liga le iba bien cada que iba al Serrano Aguilar y al Atahualpa y sacaba o recuperaba los puntos perdidos en Ponciano.

Liga vs Barcelona se empezó a volver un partido “especial” con un morbo añadido, por el “invicto” de los “universitarios” y porque prácticamente todos los equipos habían ganado ahí, al menos una vez. En cambio, ellos no.

 A pesar que el milenio llega con un Olmedo campeón y el descenso de Liga, luego vendría un bicampeonato de Emelec, que empezaba a poner una pequeña mancha ya en los “estadios serranos” donde para sorpresa ya no sólo era costeños que vivían en Quito, si no quiteños mismos que se habían pasado a la “fe azul”, aunque aun a día de hoy se quedan lejos de la cantidad de gente que pone Barcelona cada que visita los estadios quiteños.

El Nacional llevaba una sequía de títulos, pero aun así era un animador del campeonato. Y cada que visitaba ciudades de la serranía, ponía su buen número de hinchas. Aucas por su parte, accede por primera vez a un torneo internacional, el año donde Liga estaba en la “B”.

El regreso de Liga en 2002. Supondría un nuevo capítulo para los “super clásicos” que tendría un empate épico de 4 a 4, con un estadio “casi lleno” y con buen número de “auquistas” ocupando espacios en tribuna y general sur alta y baja. Aunque la mayoría eran “blancos”.

A pesar de eso, el “super clásico” volvería a la normalidad salvo pequeñas excepciones como el 5 a 1 de Aucas a Liga en 2004. A pesar que en esta década Aucas ya le ganaba a Liga más seguido, en los momentos especiales. Liga lo remataba de local o visita.

La decadencia del fútbol del astillero, llevaba a un “clásico importante” pero “devaluado” sobre todo por la irrupción del “fútbol serrano”.

Liga volvía a los primeros puestos del torneo nacional como en sus mejores épocas, Aucas en cambio lograba llegar a Copa Sudamericana, su segunda competición internacional. Ahí se enfrentaba a Liga, a quien había goleado por cinco, unos meses atrás. Pero muchos de esos jugadores se fueron a mitad de temporada.

Un Aucas vs Liga por primera vez a nivel internacional. Era la oportunidad perfecta para el renacer del “superclásico”, que estaba quedando relegando ante partidos como El Nacional vs Liga que ahora lucía más parejo que nunca o un siempre “reñido” Deportivo Quito vs Liga.

Lastimosamente el estadio no se llenó en el “clásico”, y Liga se llevó la serie sin más apuros, dejando a Aucas fuera de competencia. Un empate y una victoria. Liga llegaría a la semi final de Sudamericana y sería tercero en el campeonato de Ecuador. Aucas quedaría fuero de puestos de clasificación.

El “clásico del astillero” perdía la cobertura mediática sobre todo del charco serrano. Nuevos medios radiales decidieron hacer lo que siempre debieron hacer, y parcializarse a favor de sus equipos, así como Guayaquil lo venía haciendo. Una generación guiada por “Pancho Moreno” creaba una nueva generación de liguistas sin siquiera “saberlo”. El querido Alfonso Laso Bermeo había “criado” a liguistas con sus épicos relatos.

A pesar que el narrador cantara con su particular risa y emoción todos los goles de los equipos serranos y quiteños. Se intuía por la emoción que les ponía a los partidos de Liga, que su corazón era “azucena”.

Aucas se quedaba muy abajo del medallero, donde otros equipos habían logrado ser subcampeones y ellos ni eso.

Los 2000 fue una época de llenazos en los partidos El Nacional vs Liga, Liga vs Deportivo Quito. Liga vs Barcelona. Rara vez los Liga vs Aucas, aunque aún quedaba el “recuerdo” de “antaño”. Hasta los Emelec vs Liga y Liga vs Deportivo Quito, reportaron estadios llenos.

A pesar que se habían visto en casi todas las etapas del fútbol, desde Amateur, Provincial, Campeonato Nacional, Serie B y Segunda Categoría y Copa Sudamericana, sólo les faltaba la Copa Libertadores. Ya no generaba el mismo “morbo” de antes.

Para 2006 Aucas desciende, y el dichoso “super clásico” llevó una mínima cantidad de público. En la misma Liga no lo “vivían” así los “jugadores” y ya ni siquiera los futbolistas “auquistas” lo vivían como tal. Todos asumían la “clásica victoria de Liga”.

Liga empezaba a perfilar su “rivalidad” contra El Nacional, partido que estuvo en su punto más bajo en gran parte de los ochenta y noventas, y contra el Barcelona que lo empezaban a querer llamar “clásico”. A pesar de sus horas bajas, Emelec y Barcelona se hermanaban en el orgullo de hacer “entender” que “clásicos nacen” y “no se hacen”, aunque claramente en principio tampoco es que su “rivalidad” fuera la más fuerte frente a otros equipos guayacos del “amateurismo” que dominaban cuando ellos todavía estaban en pañales.

Gran parte que ayudó a mantener a flote la idea de “clásico” y la “egolatría” que dicta que es un “clásico nacional” el Emelec vs Barcelona. Fue sin duda los ochenta y la televisión ecuatoriana que salía desde Guayaquil. También ayudó que, si bien Emelec deambuló en campañas mediocres en varios tramos de su historia, no tuvo largas temporadas en la Serie B, sólo un semestre. Se mantuvo así sea en mitad de tabla, pero en la “A”.

Mientras que, si bien Liga se mantuvo en la Serie A y tuvo una década mala en los ochenta y parte de los noventa, su rival de “patio”, Aucas. No pudo mantener el ritmo y poco a poco se rezagó y fue perdiendo ese “picante” del “triunfo” frente a un “rival difícil”. Lo que con Emelec no pasaba tan seguido o al menos los partidos eran más “reñidos” a diferencia de los duelos entre “capitalinos”.

Aucas se ganó la fama de equipo ascensor y cada partido con Liga, su desenlace era conocido. Victoria de Liga, lo que en el amateurismo antes era al revés, “clásica victoria de Aucas”, ahora era al “revés”. Liga no suponía un “peso importante” en esas épocas y sus etapas de gloria había quedado atrás.

En un mundo tan “cambiante” y el fútbol no es la excepción. Si no pregunte “cuánto interés” generaba un Real Madrid C.F. versus.  F.C. Barcelona en los ochentas, donde los catalanes vivieron su etapa gris, y no es hasta los noventas que “revive” la rivalidad a raíz de la primera Champions y el “pentacampeoanto” de los catalanes. El Athletic Club de Bilbao versus Real Madrid C.F. era la rivalidad más conocida, además la “irrupción” de E.T.A. generaba más picante en los partidos entre vascos y madrileños.

El partido que se había jugado más veces, hasta que el Football Club Barcelona logró recuperarse y hacerle “calor” al Madrid. Con la década de los noventa se inaugura la lucha entre madridistas y barceloneses y el “monopolio” de La Liga que ahora vemos reflejado en que sólo dos pelean porque son los dos que tienen más dinero para fichajes.

Otro “aliciente” para el “clásico” es que Barcelona como polo económico, cultural y político bajo una política de más de cuarenta años. Ha antagonizado con España y el mismo club se desentiende de su españolidad, a pesar que es uno de los clubes con más socios y seguidores en el territorio.

La política y lavado cerebral que han sido sometidos sus habitantes en un “enfermizo nacionalismo” y “arrogancia” solo genera una respuesta inmediata y regionalista de parte de la gente de Madrid, y en especial los hinchas del Real Madrid.

Como vemos, las circunstancias cambian y también las rivalidades se generan por la coyuntura política y el contexto histórico “regional”. El Athletic y el Barcelona han sido grandes contendores del Real Madrid a lo largo de su historia. Lastimosamente el Athletic se ha rezagado a nivel de títulos y ha sido un equipo de media tabla en las últimas campañas, aparte que el grupo subversivo no está “presente” como en el pasado.

Ahora la lucha “catalana” y el “independentismo” y la puja contra el “centralismo” es un añadido a la rivalidad entre azul granas y merengues. Para el barcelonismo es motivo de celebración si el “Madrid” pierde así ellos no ganen nada, la temporada se disimula con el fracaso de los blancos. Para los blancos, que han estado a la sombra de Messi en estas épocas que han sido las más gloriosa de la historia de los catalanes, muchos años el Madrid fue humillado de visita y de local. A pesar de eso, el Barcelona no pudo igualarlos en Champions ganadas, aunque sí los supera en números de clásicos en el historial global, lo que marca una nueva “era” en la historia de estos enfrentamientos.

Sumado a que el Barcelona es una bandera política y sus presidentes han estado emparentados con la política de la región.  Siempre para el cuadro de la capital, será especial ganarles ya que es una “victoria” contra los “antiespañoles” y “separatistas”, para los blaugranas es como ganarle a España y al “centralismo”.

Qué tiene que ver el fútbol español y este ejemplo. Mucho, y es que los “picos” de rivalidad entre estas instituciones han tenido sus puntos deprimentes y bajos donde si bien eran un partido importante, el mal momento de los clubes restaba expectativa y si uno despegaba por sobre el otro, pasaba a segundo “plano”. Además, que los clásicos vienen de la representación de ideas, formas de vida, política, etc.

En el fútbol nacional las rivalidades también han sufrido “cambios” y los “viejos clásicos” de “toda la vida” han tenido sus puntos más bajos de expectativa.

Volviendo al caso de Quito, donde la cantidad de equipos y afectos. Es parte de la complejidad del “cosmos” de la sociedad capitalina.

A lo largo de su historia ha habido rivalidades fuertes e importantes que fueron naciendo y muriendo. Es estúpido decir que los primeros partidos ya generaron una “rivalidad” y así nacen los clásicos. Y que no puedan “nacer” nuevas rivalidades y que todo está escrito en piedra.

Como mostramos el caso español donde hay un “viejo clásico” (Athletic vs Real Madrid) y “el clásico” o “nuevo clásico” (F.C. Barcelona vs Real Madrid).

Esto se construye partido a partido y también con la trascendencia de los equipos enfrentados. ¿Pueden morir los clásicos? SÍ.

Pueden morir por diversos motivos. Ya sea por la “desaparición” del equipo o porque su relevancia se ha perdido con el tiempo y ya no genera el mismo impacto. Y el rival ha obtenido más triunfos en el historial y más títulos o más seguidores.

¿Puede revivir un clásico? SÍ. Puede revivir si los equipos en cuestión vuelven a un gran nivel y pelean por cosas importantes. Si los partidos son atractivos ya sea por el despliegue futbolístico en cancha y los “modos de juego”. Por los jugadores que vistan sus camisetas y el aporte que puedan brindar para el espectáculo.

Un ejemplo es el “derbi” de Manchester. Que en los últimos años ha tomado más “relevancia” por el buen momento de Manchester City, equipo que convivió con el descenso varias temporadas y vivió bajo la sombra del Manchester United.

Un partido que era mero trámite para los “Red Devils” que no le tomaban con la misma pasión y expectativa que los “citizens” ya que casi siempre se saldaba con una derrota del City. Así y durante la etapa Ferguson, el Manchester United extendió su ventaja hacia el City y sumado al descenso de los “celestes” y la posible desaparición del club por “quiebra”, parecía destinado a morir ese “clásico”.

Pero la inversión de un jeque árabe y el protagonismo obtenido gracias a los campeonatos obtenidos y estar en los primeros lugares, ha revivido la “rivalidad”. Sumado a que el Manchester desde la salida de Ferguson, vive en horas bajas y justo coincide con la mejor etapa del City, no es raro pensar que los papeles se han invertido un poco. A pesar que en el historial el Manchester United conserva todavía una gran ventaja sobre el City, esta ha disminuido un poco si tomamos el “renacer” de los “ciudadanos. Ahora Manchester City no es el “pato” ni el equipo ascensor o casi desaparecido y ya no es fácil ganarle.

Pero no debemos olvidar que este “clásico” pudo morir si moría el City. Y años antes de la “crisis” el partido ya no generaba la misma expectativa que en los primeros años. Por la abismal diferencia y ventaja que había logrado el United a lo largo de los cuarenta y cuatro años de sequía del City, hacía que el partido para el United fuera “uno más”, en cambio para el City fuera de vida o muerte y ser motivo para salvar el año.

Para muchos en la “actualidad” Liga vs Aucas ya no es un clásico, por las diferencias “abismales” entre ambas instituciones y por la trascendencia internacional que logró L.D.U. a raíz de su Libertadores. También argumentan que ya no se siente esa “pica” por parte de los liguistas hacia Aucas. Muchos hinchas de la “U” se refieren con “cariño” y “pena” a los “orientales” y le dicen “auquitas” e incluso participaron como “aficionados” prestados, en los ascensos de Aucas.

Donde al regreso a la “A”. Mucha gente de otros equipos fue al Atahualpa, a hacer el “aguante” a “Papá Aucas” y entre ellos estaban liguistas. Es cierto, para Liga el Aucas no representa una amenaza real o seria, como sí lo hacen Barcelona o Emelec, o El Nacional en sus buenas épocas y el Deportivo Quito previo a la “quiebra” y descenso.

Pero mientras los jugadores de Liga se confían y subestiman al Aucas partido a partido, y si no me creen revisemos las estadísticas desde el regreso a primera de los “oro y grana”.

Han jugado desde el 2015, con una para en 2017 por el descenso de Aucas a la “B”.  Catorce partidos. Con un saldo de cinco victorias para Liga, cuatro empates y cinco victorias para Aucas.

Aucas se dio el lujo de ser uno de los causantes para que Liga no quede campeón directo el año 2015. Ganándole 2 a 1 en Casa Blanca, a pesar que Liga perdió dos partidos clave de local y uno de visita. Si Liga empataba al menos uno de estos encuentros, por gol diferencia podía ser campeón directo y si ganaba alguno de los tres, era campeón también y evitaba la final con Emelec, que terminaría perdiendo.

Así pues, los números nos arrojan un partido igualado con igual número de triunfos de visitante y local. Aucas se ha llevado dos victorias de Ponciano, mientras que Liga se ha llevado un partido de visita del Gonzalo Pozo y otro de visita, pero este era en el Estadio Olímpico Atahualpa, que para variar no se llenó.

Estadísticamente, este partido se ha llenado cuando abre el campeonato o es las primeras fechas en jugarse. Ya sea en el Rodrigo Paz Delgado o el Gonzalo Pozo Ripalda. Generalmente son los partidos en primera etapa los que han llenado los estadios en esta nueva etapa del “superclásico”. Es más fácil que se llene el estadio de Chillogallo por tener menor aforo, a que el estadio de Ponciano presente un llenazo.

 Aunque ha habido tres llenazos. El partido de 2015 que era el primer “clásico” jugado en 9 años por torneos “oficiales” y en la A. Terminó empatado a un gol por bando y fue en el estadio de Aucas, con un llenazo y una mayoría de hinchas de Liga en el sur frente a los auquistas, que igual respondieron.

El segundo llenazo de esta “nueva era” se dio en la cuarta fecha del torneo del año pasado, jugado en el Rodrigo Paz Delgado de Liga. El partido también terminó con un empate a unos con un gol sobre la hora de Juan Luis Anangonó. También era “feriado” y mucha gente que no salió de la ciudad fue al fútbol, aun así, hubo una buena presencia de auquistas que, si bien no llenaron su localidad, estaba a un 70 por ciento si no es un poco más.

Tercera buena asistencia es la de este año también en el estadio de Liga. Donde no se llenó, pero tuvo una buena presencia de público.

Parece ser que Liga no se toma tan “en serio” este “clásico” como se toma otros partidos. Pero el que sí se toma en serio este encuentro es Aucas. Que por números en esta nueva era. Ha demostrado no estar tan lejos de Liga cuando de enfrentamientos directos se trata.

Además, una constante de Aucas era su débil localía donde Liga iba ganaba y goleaba, salvo algunos desastres como 1992 con un 3 a 0 y 2004 con un 5 a 1 a Liga. Actualmente para Liga, visitar el estadio de Aucas es una experiencia “dura” donde no le es tan fácil ganar y sólo ha podido ganar una vez en estos años. Mientras Aucas ha ganado dos veces contra Liga de visita.

Quizá por ahora el “superclásico” está en “stand by” y para los hinchas de Aucas es más especial que para los de la Liga. Ganarle a Liga para Aucas, puede salvar un mal año, mientras que para Liga no significa nada. Ironías del destino que quiso revertir los papeles, cuando antes era Liga quien salvaba el año si le ganaba a Aucas, sobre todo en las épocas del amateurismo.

Eso sí, que este clásico reviva del todo y con más fuerza, dependerá de Aucas y si este sigue forjando una fuerte localía ante Liga y le logra arañar puntos de visita, por más que esté muy abajo en el historial de enfrentamientos y palmarés, a través de fútbol ha logrado frenar esa “supremacía alba”. Ojalá Aucas pueda mantenerse en primera por varias temporadas más y lograr ganar algún campeonato o subcampeonato, para así poder revivir al “superclásico de una vez por todas”.

Por ahora Aucas ha hecho su trabajo, esforzándose y amargándole a Liga. Los “albos” no ha hecho sus deberes y no han jugado con la misma intensidad y gana que juegan contra otros rivales de más pergaminos. Juegan confiados y a veces desganados, salvo si Aucas les mete un gol, “reaccionan” y recuerdan que están jugando un “partido de fútbol”. Parece que piensan que con la camiseta se gana, así como Aucas pensaba en sus primeros años en Serie A y los últimos años de los torneos Interandinos y donde Liga lo callaba con fútbol y victorias.

Si el equipo “indio” logra mantenerse sano financieramente y sigue armando equipos decentes, pueda que Liga deje de mirar por encima del hombro al Aucas y para cuando despierte, se dé cuenta que la ventaja que tenía se ha recortado lentamente, así como la ventaja de Nacional frente a Liga que era como de 27 partidos, está ahora en 4 y estuvo un tiempo empatada, si no fuera porque otra vez Liga cayó en un bache y Nacional aprovechó para volverse a poner por delante de los universitarios. Así también Aucas se dio ese “golpe” de “realidad” con el pasar de los “años”.

Un nuevo capítulo se abre en estos enfrentamientos con el partido de Copa Ecuador. Donde Aucas tiene la oportunidad de empezar de cero, así como lo hizo por el lejano 1945. Para Liga está el deber de mantener su prestigio ganado a lo largo de estos años y ratificar su supremacía ante Aucas, ahora en la Copa Ecuador. El “Super Clásico” está lejos de volver a sus días de “gloria y relevancia” pero esta nueva competición nos da la posibilidad, siempre y cuando Liga y Aucas se mantengan en primera y armen equipos de “primera”; de revivir este “viejo clásico” y actualizarlo para las nuevas generaciones y las venideras.

El clásico de “antaño” que vieron sus bisabuelos, abuelos y padres. No será el mismo que están viviendo hijos y nietos y los que verán si los equipos todavía existen, los nietos de sus nietos. Será una “nueva historia” con sus propios “intérpretes” pero con el peso de la historia en sus hombros.

Los “clásicos pueden morir” pero también pueden “renacer”.

Anuncios

Deja un comentario