El AS² de la Ficción

Ahogado en palabras

Era una persona distante del mundo, su historia giraba en torno a las palabras. Ellas eran súbditas de su memoria, una memoria trasmitida por los grandes soportes que las transportan. Ellas, trasmitidas de forma oral, escrita audiovisual, eran las grandes expresiones de cosas que no vivía; pero, sí contaba.

La memoria, era un bosquejo de una representación no experimentaba, este hecho, convirtió poco a poco al personaje en una persona solitaria de la vida. Atenuaba este hecho, a través de un grupo de amigos que aparecían a veces, con relaciones amorosas, largas, estáticas y otoñales, y con espiritu cada vez más domesticado al estatus quo.

Así los años pasaron. La estabilidad, se basó en no mirar, solo repetir lo no vivido, y generar conceptos adecuados a los requerimientos impuestos. Las canas le salieron, vivió lo que dice la media debía vivir, nunca se metió en polémica. Su ego se baso en una centralidad basado en un respeto en base a profundo silencio.

Ese mismo silencio, le llevaría a la tumba. un día, buscando un toner nuevo para su impresora, llegó a un armario grande donde guardaba estos artefactos. Se estiro, no alcanzó a llegar a bajar el cartucho que tanto requería.

Encontró una silla y escaló en ella. En ese preciso momento, el toner escondía muchas cosas detrás. Ellas cayeron encima de él subítamente. La persona resbaló, peor su mala suerte recién comenzaba. El toner, que había escondido muchas cosas en ese oscuro armario, cayó encima de él. La tapa había caído del mismo. La tinta le llenó la boca; le causó ahogo. No pudo chistar palabra, la muerte fue su propia tinta.

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