¡Que no le cuenten!

MANGAJOS

POR: Joyce de la Plaza

Parece curioso que gente que tiene cierta “pasta” o verdes, y un tipo autodenominado playboy y millonario, que seguro podría estar con cualquier mujer adulta, encuentre placer de someter a menores. Si tanta plata tenías Andrés, por qué carajos no intentaste ligar con señoras de tu edad en vez de armar toda una ficción con flirteos y chats caliente a mocosas que recién acaban de tener sus primeros períodos y están en pleno despertar sexual.

Un tipo tan “probo”, tan exitoso, tan pintero, con tremendo paquete de billetes y conexiones en este país de verga que es una digna repu… bananera. Preferiste hacerles caso a tus bajos instintos. Aunque seguro tú crees que no hiciste nada malo Juanito Andrés Vintimilla, que esas muchachas calenturientas son todas unas hijas de puta, aparte de putas, que ellas sabían a lo que iban, que en el fondo disfrutaban y fantaseaban con tener relaciones sexuales y abrirse contigo. Que ellas son tan culpables como tú, porque ambos aceptaron el jueguito de packs y conversaciones calientes y encuentros cara a cara, y que no eres el único que hace eso.

En eso tienes razón, no eres el único. Como tú, hay muchos y no sólo en tu ciudad, sino en todo el mundo. Mientras se agarran de un cojudo como tú, a lo mejor están 20 más haciendo lo mismo, aunque sin tus influencias y “mente millonaria”. Sin sus madres sacando la cara por semejante engendro y que se dan el lujo de “desearle” que no le pasa nada “malo” a la encargada de llevar tu caso y la mandan por allá para evitarle contratiempos.

Juan, disculpa las confianzas, creí que se te podía tutear como seguramente hacen tus amigos, aunque no tenemos el gusto de conocernos y espero que nunca.  Pero ya que tu madre se permite hablar de tú a tú mediante una historia de “instamierda” con la encargada de llevar tu caso y que desapareció mágicamente y fue reubicada, entonces creí que se te podía tutear.

O prefieres Andrés o Vintimilla como en épocas colegiales donde se trataba por los apellidos y que seguramente en la cárcel también se les trata así. Parece que te va el rollo de las cincuenta sombras, aunque a decir verdad es un rollo ya viejo y de años y no nació por esa serie de libros inspirados en Crepúsculo que luego “re imaginó” pero en términos más “sexosos”. Hasta existen clubes de sadomasoquistas y fetichistas en los círculos “burgueses citadinos”, esas relaciones de dominación y poder, donde algunos seres humanos son rebajados a mascotas o utilizados y “degradados” pero con su consentimiento expreso y las ganas de ser partícipes en ese juego de roles y fantasías. Ahí las esposas pueden ser uno de los elementos que se usan. Lo mencionó porque eso dicen que te encontraron cuando ibas justo con una nueva o no tan nueva víctima que la citaste en un parque y se requisaron unos preservativos y esposas, que asumo la usabas para ese juego de “poder” y roles. E. L. James O prefieres Andrés o Vintimilla como en épocas colegiales donde se trataba por los apellidos y que seguramente en la cárcel también se les trata así. Parece que te va el rollo de las cincuenta sombras, aunque a decir verdad es un rollo ya viejo y de años y no nació por esa serie de libros inspirados en Crepúsculo que luego “re imaginó” pero en términos más “sexosos”. Hasta existen clubes de sadomasoquistas y fetichistas en los círculos “burgueses citadinos”, esas relaciones de dominación y poder, donde algunos seres humanos son rebajados a mascotas o utilizados y “degradados” pero con su consentimiento expreso y las ganas de ser partícipes en ese juego de roles y fantasías. Ahí las esposas pueden ser uno de los elementos que se usan. Lo mencionó porque eso dicen que te encontraron cuando ibas justo con una nueva o no tan nueva víctima que la citaste en un parque y se requisaron unos preservativos y esposas, que asumo la usabas para ese juego de “poder” y roles.

La diferencia de ti con los miembros de dichos clubes, es quizá, que por más retorcidos que puedan parecerles a muchos sus actividades y hasta las consideren de mal gusto y degradantes o repugnantes y propias de zafadas o trastornados mentales. No deja de ser un acto consensuado entre adultos y allá ellos si les va que les esposen o les pateen los huevos o quemen con cera, los masturben con consoladores o vibradores y les dejen con un orgasmo incompleto, entre tantas cosas que podrían hacer nuestros queridos sados dóminos/as y/o sumisos/as. POR SI TE PIERDES, LA DIFERENCIA ES QUE SON ADULTOS GIL.

Aunque creo que las cosas son más simples en tu caso. Llevas más o menos diez años haciendo estas huevadas y según los testimonios eras más bien un tipo retraído de jovenzuelo. Y es que los monstruos no se gestan de la noche a la mañana, no me cabe duda que algún psiquiatra pueda analizar tu perfil y ver en qué momento ese monstruo latente al final dio rienda suelta a lo suyo, pero no somos psiquiatras y no podremos analizar esa parte nunca.

Las esposas a lo mejor eran para evitar que se escapen o quieran contraatacar tus víctimas, a quien las atraías con el dinero tus papis o mami, como todo parásito que ha vivido demasiado tiempo bajo las faldas. Hijo único eres ahora que recuerdo.

Y que la verdad, a pesar que un hijo sea un insecto y despreciable ser, a veces los padres (en este caso madre), harán todo lo que esté en sus posibilidades por salvarlo de la tormenta de mierda, pero hay cosas que no pueden ser defendidas, aunque ahí está tu señora madre limpiando tus cagadas, así como dizque dicen que mantiene a tus hijos y te sigue alcahueteando y allá ella son sus dólares y tú eres su “niño adorado”. Este parece ser otro caso del “eterno adolescente” con agravantes de trastornado mental y mucho de pederasta.

Al menos no seas tan estúpido y dile a tu madre que no sea tan idiota y lance “videítos” en tono burlón, aunque bueno, se dice que eres de familia con plata y parece ser que te crees “dios”, y sí. En este país el requisito para pasar por encima de la justicia es par fajos de billetes y algunos invertidos que se dejen coquetear. Pero GUARDA LAS FORMAS PEDAZO DE HIJO DE PUTA. Estás con varios procesos penales como cromos de álbum y se te ocurre buena idea dejar que tu “vieja” hable pendejadas.

Dicen que no tienes privilegios o protecciones especiales para no perder el invicto de tu fétido culo, es raro que a ti que te iba o te ponía sobre manera desvirgar a muchachas, te parezca tan rarito que te quieran desvirgar el orificio rectal, si es que tú mismo no te lo has desflorado “before”.

Deberías cuidarte “Andy”, ya que para cada loco zafado en el mundo hay otro. Quizá esta sociedad de cojudos y pendejos, todavía no reacciona a diez años de propaganda y si a un ministro que encubría violadores en los colegios fiscales no lo han metido preso por “cómplice” y sigue caminando tranquilo por las calles y consciencia limpita. Qué te va a afectar a ti, que sin rango ministerial y a pesar de estar detenido, puedes seguir con acceso a internet y buena comida, no quieres de paso te limemos las uñas, te perfumemos y bañemos y el señor en qué pabellón quiere jugar, le haces al baloncesto o al fútbol, etc. Aquí nunca ha pasado nada muchacho así que puedes dormir tranquila.

A lo mejor alguien te liberará y fugarás o tu fugarás y te irás a la “yoni” donde has tenido experiencia de una “nueva vida” que te alocó un tantito. Antes en la provincia de El Oro, también había unos locos zafados que violaban o mataban y decían que eran de buenas familias y quien cargó con la culpa fue un taxista cojudo, eso dicen. Y todo quedó en nada.

De hecho, me recuerdas al pendejo de Patrick Bateman, exitoso joven partícipe del mundo financiero de Nueva York en “Psicópata Americano”, aunque Bateman era más un asesino serial, un sádico enfermo y también un personaje de ficción, pero con cierto componente de “realidad” basado en otros.

Retomando el asunto. Tomemos en cuenta que eran épocas donde no había internet y todo podía quedar más tapiñado. En todo caso tú no te crees culpable, quizá tu madre pueda seguir abriendo la boca y diciendo impertinencias. A lo mejor tu argumento sea que en la antigüedad y en épocas bíblicas, los matrimonios con menores de edad eran “norma” que no hasta hace mucho si algún patán robaba la inocencia a una menor, este era obligado a casarse y que bajo ese parámetro no jodan, que mientras discutimos esta mierda muchos jóvenes y adolescentes entre ellos mismos mantienen relaciones sexuales y realizan quizá cosas peores que este “pobre sujeto”, creo que algo podrías argumentar ahí, porque es cierto, en una era de hiper sexualización donde los jóvenes están exhibiéndose abiertamente sus cuerpos para obtener likes de sus “novicietos/as” y con las hormonas más alborotadas que nunca, cabe la posibilidad que entre menores se puedan encontrar conversaciones, fotos o videos. Y que hayan mantenido relaciones sexuales.

Pero ese que también es un tema serio y que requiere otro debate y que es real, aunque algunos se hagan los cojudos queriendo prohibir libros que abordan el tema y tales cosas, no es motivo para que nos desviemos del tema, ya que tú precisamente un niño no eres, tienes más de 30 primavergas… digo primaveras. Disfrutabas de este jueguito y no tenías empacho en mostrarlo al mundo y he ahí tu estupidez señor don hijo de importantes y acaudalados y entucador y embaucador. Eran tu trofeo de guerra y dirás, el dinero atrae a las “mujeres”, el éxito es un gran aliciente para poder ligar.

No hay que ser genios para saber que ese tipo de modus operandi, es la carnada perfecta donde se escudan los que son como tú. Tu defensa argumenta que muchas de tus víctimas aceptaban y estaban conscientes de lo que hacían. Un tema “lagunero” hasta que punto alguien está consciente o “maduro” para la toma de decisiones a cierta edad y no ser forzado o manipulado a hacerlo. Quizá pienses que ellas eran unas interesadas por lo que exponías en redes sociales y esa clase de “lujos” las atraía sin importar la fama o reputación o tu edad, bajo ese pensamiento de tu defensa estarías un poco disculpado según tu abogado. ¿Las menores son culpables? Pues quizás sabían a lo que iban o de la fama del sujeto, pero no eran adultas, y él fue quien se ofrecía e iba con su auto a verlas en sus instituciones y en principio su “target” eran de colegios privados, hasta que le pusieron un estate quieto por lo que se infiere que algo sucedió y quizá pudo abusar de alguien, pero para guardar las apariencias y no se aplique la frase. Pueblo chico e infierno grande, decidieron callar.

Las adolescentes en su impulso de estupidez pudieron aceptar los flirteos de esta persona, pero quien en última instancia a sabiendas del código penal y las leyes que sí, que muchas veces son letra muerta, pero existen. Así que, quien era el “adulto responsable” y consciente era él, no ellas. Quien transgredió las normas, aunque no estuviera “consciente” de ello, era J. A. V.V.

Quienes también debían velar por su seguridad eran sus padres, aquí dirán que los padres no pueden estar en modo de espía o detective 24/7 con obligaciones como el trabajo y otras cosas. Es cierto además la irrupción de las nuevas tecnologías ha hecho más difícil esa tarea, pero nunca está de más conversar con los hijos y mostrarles los peligros de las redes y la posibilidad seria y real que puedan caer en manos de depredadores sexuales como en este caso. El dinero, la “fama”, el poder. Son grandes atractivos no sólo para menores de edad, si no, también para adultos. Pero vale la pena meditar si es que esa pantalla vale la pena, si es que esos regalitos y esas charlas eran sinceras y descifrar el perfil del abusador y posibles abusadores. Padres, hablen con sus hijas y no sientan ese miedo, porque quizá esa que debería ser la charla de ciertos temas tabú, debe servir para sentar las bases para la confianza entre familia e incluso pueda dar pie a evitar que casos similares se den a nivel familiar donde también rondan buitres y monstruos.

En esto entra en juego la privacidad de los hijos y la toma de sus decisiones, pero legalmente están bajo la tutela hasta 18 años, padres no dejen a sus hijos a expensas de la red, por estar demasiado cansados o frustrados u ocupados. En el mundo virtual también pueden estar expuestos a ciertos mensajes trastornados o que necesiten la guía de un adulto. Ya dijimos acerca de la hiper sexualización y que cada vez más precoces entran en ese juego.

La sexualidad es parte de la vida y de nuestras características como humanos, gracias a esos contactos nacimos y no debería ser algo “sucio”. Sin embargo, la visión que se ofrece en internet dista de ser un ideal o una visión realista del asunto que se reduce a un simple trámite que por lo general termina en el mete y saca y ya está, con varios gemidos y una supuesta satisfacción, generalmente centrada en el hombre.

Y aquí me dirán, qué tiene que ver esto con el caso en cuestión. Tiene que ver mucho, la verdad tiene todo que ver. En un artículo de Vistazo, se decía que este tipo era una especie de héroe para muchos muchachos que le preguntaban cómo hacía para llevárselas o conquistarlas.

Muchos de esos jóvenes quizá ya están expuestos al mundo de la pornografía y están también con los ánimos exacerbados, creen que el ideal es meterla a como dé lugar y entre más la metan será mucho mejor. A raíz de estos falsos “ídolos” se crea una visión trastornada que a la larga pueda crear relaciones disfuncionales de pareja o embarazos no deseados o una vida desenfrenada con riesgo a exponerse a ciertas enfermedades de transmisión sexual. El “abuelo” otro caso sonado, pero en Quito, tenía entre los integrantes de esta red de abuso y pornografía infantil, a muchos adolescentes que eran partícipes de esta trama, y que se creían héroes o los mega machos, cobijados bajo el ala del “abuelo”. Que eran tan culpables como el “gringo ese”.

Es triste que tan jóvenes ya estén con esas ideas erróneas y enfoque no realista del asunto. Quizá alguno piense que hay un halo moralista que pretende culpabilizar a la pornografía y no dejarán de recordar que no deja de ser material explícito y para mayores de edad y no para consumo de menores. Es verdad, como verdad es que tampoco la pornografía es nada realista, pero lo que sí es real es que censurarla solo crearía un mercado marginal de la misma donde sería más deseada de lo que es, aunque plantea una interrogante, ya que ciertos “géneros pornográficos ilegales” tienen demanda en el mercado negro virtual de internet y la policía siempre está a la caza de esos comerciantes que muchas veces son productores de la misma. Pero la pornografía que atañe a la “legalidad” dentro del margen de los contratos firmados por adultos que están dispuestos a ser partícipes en esas producciones que a priori no infringen norma alguna, no ha podido ser erradicada por más que intenten, aunque sí algo “ocultada”. Pero la llegada del internet masificó su consumo y si bien no son páginas de primera plana, están prácticamente al alcance de todos.

Es que las nuevas generaciones han crecido con este mundo y también son consumidores a edades cada vez menores, pretender no abordar esa realidad solo nos generará problemas a futuro. Se pueden poner filtros para evitar el acceso a estos sitios o monitorear la actividad de los hijos, pero la verdad es que no hay “muro infalible” además que la mayoría de padres no están al tanto ni interesados en el “control parental” de internet para el consumo y acceso de sus hijos.

Estamos en estos tiempos de hiperconexión y bombardeo sexual por todos lados. En vez de evitar la charla, debemos ser partícipes de ella, para decirle a la gente que estos sujetos como el “abuelo” o “mangajo” no son “héroes” o referentes, o quizá sí, son referentes, pero no del bien, si no del mal. Hablar tus hijos e hijas acerca de esto, y tratar de romper un poco el molde de tantos años que les ha sido impuesto es difícil, pero es una pequeña piedra para formar seres más “pensantes” o “conscientes” quizá tampoco evite que haya “transgresores” pero sembrará una duda legítima en la juventud, sobre si lo que hacen está bien y que sus acciones tienen consecuencias y los seres humanos no son meramente objetos de satisfacción y desechables. Es momento de tomar el toro por los cuernos y ustedes padres, que dicen querer educar a sus hijos y nadie les dé educando, háganlo, pero no evadan el asunto sexual y aprópiense de él.  Háblenles acerca de que lo que están viendo en la pantalla o lo que vieron, no es real y es una ficción que no tiene que ver con el sexo real, que mucho de eso está simulado o fingido y algunas prácticas son riesgosas y así hablarlo sin tapujos o impedimentos. Así al menos reflexionarán un rato sobre esa “información” y “mensajes”. La pornografía existe y no se irá, pero al menos puede ser un tema de discusión para analizarla y desmitificarla y más a sabiendas que muchos menores ya están al tanto de ella.

Volviendo a este doloroso caso, una madre dijo que se tuvo que divorciar porque su pareja y padre de una de las víctimas, prefirió no asumir esa “humillación” para no llamar la atención o enfrentarse a los poderosos ni hacer escándalo.

Cualquiera de sus argumentos es triste, el primero es la vergüenza de cargar con una “hija violada”, es un tema delicado, pero en ese caso la víctima es ella, y quien debería sufrir la mayor humillación o escarnio o culpa o vergüenza, debería ser su abusador y no su “presa”. Si es porque tiene miedo a la influencia y poder de cierta familia acaudalada y quiere dejar ahí el tema por represalia, se entiende. Aunque ahí, entra nuestra justicia tan venida a menos, que debería precautelar la integridad de los afectados y testigos en vez de hacer acto de desaparición porque también le temen a los “influyentes”.

En este país nunca ha habido institucionalidad. Aquí las personas están por encima de las instituciones. Además, que mientras discutimos a mangajo, hay cientos de esos sueltos operando en la clandestinidad y comerciando con el dolor de sus víctimas. Vía grupos de whatsapp o Facebook. De hecho, hace poco una tuitera denunció a un sujeto que vía Instagram “privado” comerciaba videos y con la solicitud de amistad, filtraba a sus “posibles compradores” para burlar a la policía. El perfil fue denunciado, pero eso lejos de ser un triunfo, le permitió ganar más tiempo al abusador sexual y comerciante de pornografía infantil. Porque ahora será más cauto, y ahí es donde la policía y fiscalía y la judicatura entera deben trabajar en conjunto para desenmascarar a estas personas por más poderosas e influyentes o familiares de quienes sean, nadie debería en “teoría” estar por encima de ley, pero en paisitos de mierda como estos, es letra muerta.

 Debe crearse un blindaje a estas “dizque instituciones” y el apoyo necesario a jueces y fiscales, para que puedan realizar su trabajo sin presiones, amenazas o chantajes. No puede ser que la víctima sea al final la “culpable” de desgraciarle la reputación y el buen nombre al victimario de plata o influyente.

Esperemos que al final todo esto llegue a una conclusión satisfactoria para las partes afectadas y que el culpable tenga que responder por sus acciones y se comporte como un adulto de una puta vez, asumiendo las consecuencias de sus nefastos actos.

Para finalizar esto no es amenaza, eso nos rebajaría a nivel de la madre de mangajo y sus cariñitos a la fiscal. Más bien es una advertencia, ya que, así como dice ella que se cuide esa persona tan “proba” (la fiscal), también debería recomendarle lo mismo a su “angelito”, las cárceles no son precisamente hoteles de cinco estrellas, por muchos lujos o protecciones y atenciones especiales tenga el influyente señor “morlaco”. No está bien valerse de su dinero ni la alcahuetería de su “madresita santa”, quizá todavía no tocamos fondo del todo en este país, pero la violencia entre individuos se ha disparado y vemos casos como la gente intentó quemar y asesinar a unos ladrones y cómo en una boda en Quito, entraron a robar y la gente logró detener un “presunto implicado” y lo molió a golpes y le ocasionó la muerte.

Cuídate Andresín, no siempre vivirá tu madre, ni el dinero es eterno que asumo los abogados que te están ayudando deben cobrar su buena “pasta” para limpiar tu imagen, tampoco es deseable que en la cárcel te violen o te penetren analmente, porque a lo mejor con tus “fetiches” terminas agarrándole el gusto. Tu miedo se comprende, no vaya a ser que se instale una audiencia y quizá uno de los padres o parientes de las agravadas quiera hacer lo que un hombre hizo en Estados Unidos, pegarle un tiro al violador de su hijo y luego pegarse un tiro él y así suicidarse, porque sabía que la justicia es una mierda, ahora, mañana y siempre. Quizá se pueda juzgar al pobre padre de familia que esa no era la manera, pero también hay que entender que si llega un criminal con tanta confianza y suficiencia y a modo burlón y risueño sin remordimiento por lo que hizo, a cualquiera trastornaría ver una actitud de alguien que te causó o le causó un daño a un familiar tuyo.

Pero si nada debes o temes, o crees que puedes ganar “limpiamente” el juicio, no te escudes bajo las faldas de mami ni el poder, y ve de frente como un HOMBRE asume las consecuencias y realiza tu descargo o argumentación vía los leguleyos, después de todo, en este país los que tienen las de ganar casi siempre son los de “buena cuna” o “familia” … QUÉ PODRÍAS PERDER TÚ AHÍ.

Total, sea como sea ya ganaste de todos modos, cuando pavoneabas el quitarles la virginidad y lucir como héroe ante otros inmaduros. Eso querías, ser un ganador, un conquistador, un seductor, un “desvirgador”, un penetrador, entre tantas otras cosas.

Igual en tu mente te graduaste como un gran hombre y “gran ser humano”.  Serás inmortal “hermano”. ¿No querías de algún modo trascender? ¡Felicitaciones lo has hecho! Aunque siempre será mejor “trascender” por otras cosas y no tus “mierdas”.

Tengo mis reparos de cuándo nació ese “monstruo” en el que te convertiste y por qué, o si es que siempre fuiste así, pero con el marco jurídico actual no se si se pueda hacer una evaluación psiquiátrica en tu caso o si eso pueda dar pie a justificarte más o menos y reducir la pena. Recordemos que eres “influyente” que no es lo mismo que “influencer” aunque como te va eso de las redes sociales, seguro eres las “dos cosas”.

¿Valió la pena hacer todo eso? Queda en tu consciencia

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